Tsutomu Yamaguchi fue el único sobreviviente de Hiroshima y Nagasaki, las dos ciudades bombardeadas con fisión nuclear por EEUU.
El día que Little Boy cayó sobre Hiroshima, Tsutomu Yamaguchi tenía una cita de trabajo. Era 6 de agosto de 1945. Con la fuerza de 4 mil grados centígrados, la bomba atómica produjo una devastación absoluta sobre la ciudad japonesa. En un radio aproximado de 4.5 kilómetros, los edificios y las personas quedaron incinerados por completo. Como pudo, el hombre logró salir de ahí.
Tres días más tarde, Yamaguchi estaría llegando a Nagasaki. Llegó ahí buscando la seguridad de una ciudad alejada de la destrucción, del dolor y la pérdida avasalladora. Nunca se imaginó —como tampoco lo hubiera pensado el gobierno de Japón— que Estados Unidos y las fuerzas aliadas detonarían una bomba más ahí mismo. A las 11:02, los relojes de Nagasaki se detendrían: en ese momento, se detonó la segunda bomba.
Después de dos detonaciones

Ni siquiera la fuerza de dos detonaciones de fisión nuclear pudieron quitarle la vida a Tsutomu Yamaguchi. Según la cobertura de El País, el hombre originalmente visitó Hiroshima por cuestiones de trabajo. Ese día, el avión estadounidense Enola Gay soltaría la primera bomba atómica de la historia, utilizada con fines militares.
Esa noche, el hombre tuvo que recuperarse de las graves quemaduras que sufrió a raíz de la explosión. Expuesto a la radiación y sin recursos para obtener una atención médica adecuada, tuvo que pasar la noche en vela. Cuando pudo pararse nuevamente, emprendió un viaje de regreso a Nagasaki, su ciudad natal. No pasó ni siquiera una semana antes de que Yamaguchi recibiera el impacto de una segunda fisión nuclear.
Sin querer, llegó a casa el 9 de agosto de 1945, cuando la bomba llamada “Fat Man” se detonaría sobre la ciudad. Aunque el efecto no fue tan catastrófico como el de “Little Boy” —ya que la ciudad era montañosa, y originalmente no era el objetivo de la milicia estadounidense—, terminó con la vida de miles de personas. Los pocos sobrevivientes estuvieron expuestos a la radiación por décadas.
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El único sobreviviente de Hiroshima y Nagasaki

Se estima que 140 mil personas perdieron la vida en Hiroshima. En Nagasaki, se tiene registro de unos 70 mil decesos. Las cifras, sin embargo, son meras aproximaciones: no hubo manera de llevar un conteo preciso de cuántas personas murieron como consecuencia de las detonaciones, ni cuántas más sufrieron estragos vitalicios, ni las generaciones que padecieron las consecuencias de la radiación.
Tsutomu Yamaguchi no fue uno de ellos. A pesar de recibir el impacto de dos bombas nucleares, nunca tuvo cáncer, y logró recuperarse de las quemaduras en la piel. Años después de ambas detonaciones, el gobierno de Japón lo reconociócomo el único sobreviviente de Hiroshima y Nagasaki.
De acuerdo con la BBC, durante años, recibió una compensación del Estado para garantizar que no tuviera estragos por el contacto directo con la fisión nuclear. Aún así, nunca tuvo complicaciones mayores: sólo una leve disminución en la capacidad del oído izquierdo, según el registro médico estatal.
Cuando Yamaguchi cumplió 93 años, dijo lo siguiente a la misma agencia que “El hecho de que he sobrevivido doblemente a las radiaciones de las bombas atómicas es hoy un asunto oficial en el gobierno japonés”. De la misma manera, reconoció su papel como ‘mensajero de la Paz’, tras haber vivido en carne propia la aberración de los estallidos nucleares hacia el final de la Segunda Guerra Mundial.
Murió pocos meses más tarde, por causas naturales.
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