Tomado en cuenta que la niñez y la juventud, a nivel conceptual, fueron pergeñados durante el siglo XIX, resulta natural pensar en que nunca antes fueran motivo suficiente para representarse desde las artes plásticas.
Algunos de los pocos ejemplos de esfuerzos que se intentaron lograr en este terreno se encuentran en la iconografía cristiana, al momento de rendir culto a Jesús durante sus primeros años de vida.
Detalle del Niño Jesús, representado en la Natividad. En torno suyo, está el cardenal Jean Rolin vestido de donante, dándole su respeto.
Óleo sobre lienzo (1480), por el Maestro de Moulins (activo entre 1480 y 1504)
Foto: DeAgostini / Getty Images