En un intento por humanizar a Jesús, los artistas medievales probaron con mostrarlo jugando con su madre. Algunas veces, incluso, se le ve a la Virgen amamantando a su hijo, en una actitud materna con la que los feligreses pudieran identificarse —e incluso, sentir ternura ante una figura divina.
Virgen con el Niño, detalle de la Adoración de los Magos, fresco en las bóvedas del claustro, catedral de Santa María de la Asunción y San Casiano, Brixen, Valle de Eisack, Trentino-Alto Adige, Italia, siglo XV. Foto: Getty Images