9 meses después del acuerdo para producir la vacuna de AstraZeneca en México y Argentina, las primeras 3.4 millones de dosis serán liberadas para su aplicación.
En agosto de 2020, el Gobierno de México anunció un acuerdo de producción entre AstraZeneca, la Universidad de Oxford y la Fundación Slim para producir la vacuna británica ChAdOx1 nCoV-19 (también conocida como AZD1222) contra COVID–19 en Argentina y México.
Mientras que Argentina se encarga de fabricar el activo, México envasa y completa el proceso de producción, que se fijó inicialmente en 150 millones de dosis de vacunas, con posibilidad de aumentar hasta 250 millones.

Durante el primer trimestre de 2021, el proceso de transferencia de tecnología tanto en Argentina como en México permitió el arranque de la producción de la vacuna en Latinoamérica; sin embargo, no será hasta finales de mayo cuando la farmacéutica apruebe los primeros cuatro lotes, listos para ser aplicados en ambos países, así como en otras naciones latinoamericanas.
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Los encargados de producir la vacuna en Latinoamérica son el laboratorio argentino mAbxcience a cargo de la sustancia activa, mientras que en México, la empresa Liomont finaliza el proceso de estabilización, fabricación y envasado.
¿Cómo funciona la vacuna de AstraZeneca contra COVID–19 que se produce en México?

Desarrollada por el Instituto Jenner de la Universidad de Oxford y la farmacéutica AstraZeneca, se trata de una inmunización basada en la tecnología ChAdOx1, con un vector de adenovirus atenuado y modificado genéticamente, que en los ensayos clínicos de las primeras dos fases ha demostrado que es capaz de generar una fuerte respuesta inmune.
Además de producir anticuerpos, la vacuna provoca la respuesta inmune de las células T, linfocitos que desarrollan memoria celular a largo plazo para combatir patógenos.
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