La clave de un tequila de calidad está en la tierra en la que se cultiva el agave, pero principalmente, en un preciso y detallado proceso de elaboración artesanal, el secreto está en regresar al origen.
En 2021, la industria tequilera conservó su fortaleza y reportó un crecimiento del casi 41%, algo equivalente a los 527 millones de litros según el Consejo Regulador del Tequila. lo cual nos permite imaginar su variedad e importancia en México.
Pero un elixir espirituoso de tal relevancia, merece distinguirse por su sabor, su proceso de elaboración y particularmente, su materia prima: el agave azul.
Entonces, ¿qué aspectos le brindan la mayor calidad a un tequila? Vayamos por pasos.
El camino de un buen tequila
Para que un tequila de calidad llegue a tu mesa, es importante que pase por un proceso de elaboración minucioso, y si se hace a la vieja usanza, ten por seguro que el resultado final será aún más exquisito.
1. La siembra: simpleza artesanal
Un tequila excepcionalmente único tiene su origen en los agaves criollos, azules, variedad Tequilana Weber. Los agaves criollos son aquellos que crecen de forma silvestre en las laderas de los cerros bajo la guía de la sabia naturaleza, maduran lento y contienen mayor concentración de azúcares y a los 7 a 10 años su fruto -la piña- está está lista para ser obtenida por los jimadores.

2. La cocción: darle tiempo al tiempo
Con el tiempo y paciencia se adquiere la ciencia, dice un popular refrán que le va muy bien a este punto del proceso de elaboración del tequila. Así que para extraer las mieles y el jugo del agave, hay que esperar tres días para que los hornos de mampostería hagan su trabajo.

3. La molienda: volver a lo básico
Para un proceso de elaboración artesanal será indispensable el uso de una herramienta ancestral, como lo es la tahona, un molino de piedra de gran tamaño en el que una rueda de 2 toneladas tritura lentamente las piñas de agave cocido para extraer su jugo y macerarlo con su propia fibra.

4. La fermentación: la naturaleza no se apresura
Nuevamente, dejar que la naturaleza haga lo suyo permitirá mejores resultados, ya que si se permite que las levaduras salvajes propias del ambiente de la destilería actúen por su cuenta en este proceso, obtendremos una calidad superior sin utilizar levaduras añadidas.
5. La destilación: selección natural
Esta es la etapa en la selección. El mosto fermentado se destroza para eliminar el agua y concentrar los alcoholes y posteriormente separar los más finos hasta obtener tequila 100% de agave.
La recompensa: decir ¡Salud!
Después de un proceso tan esmerado, no podemos más que hacer honor a las bondades de la tierra, de la naturaleza y de los hombres y mujeres que trabajaron arduamente para entregar a nuestras manos un tequila de incomparable calidad.
Así que, haciendo honor al importante valor del tiempo, un buen tequila se degusta despacio y con moderación, derecho, sin mezclarlo, rindiendo homenaje a la explosión de sabores que genera en el paladar y a su agradable aroma.
Momento de festejar al mejor tequila de naturaleza artesanal
Para celebrar que desde 1952 se unifica con la naturaleza para producir su tequila, Tequila Casa Siete Leguas lleva a tu mesa una Edición Especial Limitada, Tequila Siete Leguas Siete Décadas, hecho de agaves criollos y producido exclusivamente con tahona y con 42% de alcohol en volumen, tal como su primer lote elaborado hace 70 años.
Una fiesta que hace honor a siete décadas de tradición y de pasión por un tequila 100% de agave azul que respeta los decretos del tiempo, fiel a su Naturaleza Artesanal y orgullosamente elaborado en Jalisco, como tenía que ser.
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