Una vez que los huesos quedan limpios, se envuelven con la servilleta y del 31 de octubre al 2 de noviembre, el cráneo se mantiene expuesto, por encima de una caja de madera que contiene los demás restos.
Foto: Jan Sochor/Getty Images
Una vez que los huesos quedan limpios, se envuelven con la servilleta y del 31 de octubre al 2 de noviembre, el cráneo se mantiene expuesto, por encima de una caja de madera que contiene los demás restos.
Foto: Jan Sochor/Getty Images