Autoridades alemanas detuvieron al príncipe Heinrich XIII, de la Casa Reuss-Greiz, por intentar derrocar al Gobierno con ayuda militar.
Madrugada del 7 de diciembre de 2022. La oficina del fiscal federal de Alemania se preparaba para una operación coordinada. Efectuarían redadas en todo el país para detener a 25 personas ligadas a la ultraderecha que querían derrocar al Gobierno y reinstaurar la monarquía en la nación europea. Detrás del plan estaba el príncipe Heinrich XIII, descendiente de una de las familias aristócratas que dominaron terrenos teutones hasta principios del siglo XX.
Al iniciar la mañana, la policía había cumplido con su misión y habían evitado un complot que podría haber sacudido al mundo entero. Fue hasta entonces que la sociedad alemana pudo conocer lo que escondía un hombre acostumbrado a lucirse en eventos lujosos, rodearse de personajes turbios y añorar el poder que creía suyo. Esta es su historia del príncipe que intentó establecerse como la cabeza de Alemania a través de un golpe de Estado.
Quién es Heinrich XIII, el príncipe que planeó un golpe de Estado en Alemania
Nacido en la década de los cincuenta, Heinrich XIII es uno de los miembros de la Casa Reuss-Greiz, familia que jugó un papel importante en la tenencia de territorios, especialmente en las regiones de Weida y Gera, durante gran parte de la historia alemana.
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Sus ascendientes decidieron nombrar a sus hijos Heinrich, en honor al emperador Heinrich VI del Sacro Imperio Romano Germánico, a quien le deben los títulos y tierras que han pasado de generación en generación en su familia. Para distinguirse, cada Heinrich recibía un número del 1 al 100 junto a su nombre. Tras llegar al centenar de sucesores, la numeración se reiniciaba.

En 1778, Heinrich XI, fue erigido bajo el título de príncipe. Desde entonces, y a pesar de la abolición de la monarquía en 1918, los herederos varones de la Casa Reuss-Greiz han ostentado tal honor. Heinrich XIII no es la excepción.
Un hombre “atrapado en teorías conspirativas”
A pesar de no tener una relevancia auténtica, Heinrich XIII se había convertido en una figura mediática en los últimos años debido a sus escándalos políticos.
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Por ejemplo, durante un acto en Suiza en 2019, el heredero alemán criticó la alianza de su país con Estados Unidos y la OTAN, al grado de considerar a la República Federal de Alemania como una “compañía controlada” y no un Estado soberano. Este discurso era similar al que ciertas figuras de la ultraderecha pregonaban en ese momento.

De hecho, sus acciones y posicionamientos cuestionables provocaron que la Casa Reuss-Greiz publicara un comunicado en donde sus miembros marcaron distancia del aristócrata y confirmaron que él ya no formaba parte de su núcleo principal. “Me temo que el príncipe Heinrich XIII Reuss es un anciano confundido, atrapado ahora en teorías conspirativas erróneas. Hace catorce años que abandonó la familia por deseo propio y no ha habido contacto personal desde hace mucho tiempo”, señaló el príncipe Heinrich XIV en nombre de su familia.
El plan de Heinrich XIII para derrocar al Gobierno alemán
Con cautela, las autoridades alemanas siguieron las actividades y relaciones del príncipe. Así fue como descubrieron que este formaba parte de los Ciudadanos del Reich (Reichsbürger), un grupo dispar de asociaciones e individuos que no reconocen la legitimidad del Estado alemán y consideran que el país está bajo el control de personajes ocultos pertenecientes al ‘Estado profundo’.
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Según sus investigaciones, la organización ultraderechista había puesto en marcha un plan que permitiera derrocar al Gobierno e instaurar una estructura estatal liderada por un rey o emperador. Heinrich XIII, como cabecilla del consejo a cargo de la toma de decisiones del grupo, asumiría tal papel mientras un brazo conformado por elementos en activo del ejército alemán destruía el Estado constitucional democrático en todos sus niveles.
Tras analizar la amenaza, la Fiscalía Alemana ordenó la detención de los involucrados. Se necesitaron más de tres mil policías para detener a 25 sospechosos en once estados federados. Uno de ellos era el príncipe Heinrich XIII. Nancy Faeser, ministra del Interior, fue la encargada de revelar al mundo lo que en algún momento pudo ser un plan exitoso para desestabilizar a una de las naciones más poderosas del orbe: “Los militantes de los Ciudadanos del Reich están unidos por su odio a la democracia, a nuestro Estado y a las personas que defienden nuestra comunidad… Nos tomamos muy en serio lo que hemos vivido hoy. El terrorismo de extrema derecha es uno de los mayores peligros para nuestra democracia”.
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