Estación espacial internacional en el fondo del sol naciente. Ilustración 3D. Imagen: Getty Images
Los entornos con baja gravedad no están exentos de la creciente diversidad de microbios. Por el contrario, un nuevo estudio llevado a cabo directamente en la Estación Espacial Internacional (ISS) demostró el desarrollo de cuatro cepas diferentes que viven ahí, nunca antes observadas por la ciencia.
Es una realidad que investigadores de Estados Unidos e India que trabajan con la NASA han descubierto nuevas formas de vida extraterrestre. Sin embargo, no es inteligente, ni se desarrolló en otro planeta: por el contrario, se mantiene en dimensiones nanométricas, como se muestra en la imagen.
Se trata de 4 cepas de bacterias que viven en diferentes lugares de la Estación Espacial Internacional. Lo verdaderamente impresionante es que tres de ellas eran, hasta el momento, completamente desconocidas para la ciencia. Los microbios pertenecen a una familia de bacterias que viven en el suelo y agua dulce.
De manera general, participan en la fijación de nitrógeno, el crecimiento de las plantas y pueden ayudar a las plantas a librarse de patógenos. Por esta razón, podrían ser de ayuda para quienes trabajan con cultivos, pues formarían una barrera efectiva para sus frutos.
Te sugerimos: Cómo ver C/2021 A1 Leonard, el cometa recién descubierto que será el más brillante de 2021
El estudio fue dirigido por el genetista Swati Bijlani de la Universidad del Sur de California. Según los resultados de su estudio de cultivo, el descubrimiento de las 4 cepas diferentes está estrechamente ligado con una especie ya conocida llamada M. indicum, según señaló en un comunicado:
“Para cultivar plantas en lugares extremos donde los recursos son mínimos, el aislamiento de nuevos microbios que ayudan a promover el crecimiento de las plantas en condiciones estresantes es esencial”.
Ya se tenía conocimiento que estas formas de vida eran capaces de sobrellevar condiciones de vida extremas en la Estación Espacial Internacional. Tomado esto en cuenta, el equipo de Bijlani sometió las cuatro cepas a un análisis genético para buscar ver si pueden ayudar a promover el crecimiento de las plantas.
Después del periodo de observación, los científicos espaciales se dieron cuenta de que una de ellas efectivamente contenía carga genética que podría propulsar el crecimiento de especies vegetales. Con esto, se abre un campo de investigación completamente distinto, antes ignorado por la ciencia contemporánea.
Sigue leyendo:
Tianwen-1 revela sus primeras fotos en alta definición de Marte
Así será el final de la vida en la Tierra según la ciencia
¿Por qué no nos caemos de la cama al dormir? Todo tiene que ver con la conciencia de nuestro cuerpo…
Alguna vez te has preguntado, ¿cuánto tarda un cuerpo en descomponerse por completo? La respuesta la encuentras en estas líneas.…
La Antártida es el continente más frío, seco y alto del mundo, así como el desierto más grande del mundo.…
El nombre Kummakivi se traduce como "roca extraña". Los geólogos especulan que los glaciares llevaron la roca a su posición…
El sapo más grande del mundo pertenece a la especie sapo de caña (Rhinella marina). Entérate de más detalles acerca…
Las garras de los velocirraptores no eran un arma de muerte para sus presas, sino que tenían un propósito muy…