NerveGear es creación de Palmer Luckey, dueño de Oculus y considerado como el padre de la realidad virtual moderna.
Nunca antes el concepto de realidad virtual pretendió ser tan extremo y real. Palmer Luckey, considerado como el padre de la realidad virtual moderna, acaba de anunciar un dispositivo llamado “NerveGear”. Se trata de un casco que provoca una sensación de explosión en la cabeza del usuario cuando su avatar muere en la realidad virtual.
Este casco funciona a través de lo que Luckey denomina “módulos de carga explosiva”. El objetivo es que el usuario experimente la sensación de una muerte lo más cercano posible a la realidad.
La manera en que funciona este visor o casco es la siguiente: los explosivos están conectados a un fotosensor que detecta cuando una pantalla se torna roja; cuando un mensaje de Game Over aparece, los explosivos detonan “destruyendo instantáneamente el cerebro del usuario”.
RELACIONADO: Así funciona el sistema de realidad virtual que genera sensaciones en la boca de sus usuarios
El joven de 30 años, que vendió RV Oculus a Facebook por 2.000 millones de dólares en 2014, aseguró que el concepto “siempre le ha fascinado”. Asimismo explicó en un blog que estaba a punto de completar los últimos detalles del casco.

“Mueres en el juego, mueres en la vida real”
Así tituló Luckey la más reciente entrada de su blog oficial. El empresario modificó un casco Quest Pro para que tenga tres explosivos capaces de matar al usuario portador, todo ello en honor al anime Sword Art Online (SAO).
En la serie, el 6 de noviembre de 2022 es la fecha en que la humanidad se metió en un videojuego donde no podría escapar hasta completarlo; si morías en el juego, morías en el mundo real.

Un campo inexplorado
La relación de Oculus con SAO fue posible gracias a que el anime produjo “un enorme entusiasmo otaku por Oculus, especialmente en Japón, que rápidamente se convirtió en nuestro segundo mercado más grande”, dijo Luckey.
“Los gráficos inflados pueden hacer que un juego parezca más real, pero solo la amenaza de graves consecuencias puede hacer que un juego se sienta real para ti y para todas las demás personas que están en él”, dijo Luckey.
“Este es un área de la mecánica de los videojuegos que nunca se ha explorado, a pesar de la larga historia de los deportes del mundo real que giran en torno a apuestas similares”, añadió.
“Este no es un sistema perfecto, por supuesto. Tengo previsto un mecanismo antimanipulación que, al igual que el NerveGear, hará imposible quitar o destruir el auricular. Aun así, hay una gran variedad de fallos que podrían ocurrir y matar al usuario en el momento equivocado”.
“Por eso no me he atrevido a usarlo yo mismo, y también estoy convencido de que, como en SAO, el desencadenamiento final debería estar vinculado a un agente de alta inteligencia que pueda determinar fácilmente si las condiciones para la terminación son realmente correctas”, escribió el propio Palmer en su blog.
Hay que decir que Luckey no pretende matar a nadie en la vida real. Asegura que el casco mortal “en este momento es solo una pieza de arte de oficina, un recordatorio que invita a la reflexión sobre las vías inexploradas en el diseño de juegos”.
MÁS SOBRE REALIDAD VIRTUAL EN MUY INTERESANTE:
Hacen transfusión de sangre cultivada en laboratorio a dos personas, por primera vez en la historia
Así son los nuevos drones que patrullan la CDMX para prevenir delitos
GALERÍA: Así es el impresionante túnel de 670 metros debajo de las cataratas del Niágara
Lavadora para humanos: el concepto que Japón inventó en los años 70 y está retomando