Esto es todo lo que debes saber sobre Clark Olofsson, el ladrón y estafador sueco que inspiró el ‘Síndrome de Estocolmo’.
El primer crimen que cometió Clark Olofsson podría ser descrito como inofensivo. Después de crecer en una familia marcada por el abandono de su padre y las enfermedades mentales de su madre, Clark y sus dos hermanas menores fueron llevadas a un hogar adoptivo. Agobiado por la situación, el joven sueco falsificó la firma de su madre y se liberó de la custodia para inscribirse en una escuela de marineros.
Con tan solo 14 años, Olofsson había engañado al sistema de justicia de su país y se había salido con la suya. Eso, con el tiempo, se convertiría en una constante en su vida, repleta de robos, fraudes, escapes e incluso un espectacular secuestro que inspiró una de las reacciones psicológicas más extrañas: el Síndrome de Estocolmo. Esta es la historia de Clark.
¿Quién es Clark Olofsson?
En 1963, dieciséis años después de su nacimiento en Trollhättan, Clark Olofsson fue recluido en una institución para ofensores juveniles. En ese momento, su expediente solo incluía una serie de viajes por el mundo como parte de su educación marítima y pequeños crímenes sociales. El castigo duró menos de dos años, pues en 1965, Olofsson y dos de sus compañeros escaparon de la reclusión.
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Lo que siguió solo puede ser descrito como un acto de rebeldía absoluta. Gozando de su reciente libertad, los tres delincuentes allanaron la propiedad del entonces primer ministro Tage Erlander para robar uvas, pepinos y tomates. Durante los siguientes meses, el comportamiento de Clark dejó de ser tan infantil y comenzó a ser peligroso.

En diciembre, atacó a dos oficiales de policía; en julio del siguiente año –después de haber escapado de una condena de tres años en la prisión de Tidaholm– se vio involucrado en un robo que salió mal y costó la vida de un oficial de policía. Aunque Olafsson no fue responsabilizado por la muerte del agente Ragnar Sandahl, su nombre quedó relacionado perpetuamente con el crimen.
Tras ser condenado a 8 años de prisión, Olofsson hizo lo imposible en febrero de 1969: volvió a escaparse del cuidado de la ley y huyó a las Islas Canarias. Sabiéndose perseguido por la policía, el criminal intentó entrar a Alemania Occidental con un pasaporte falso. Eso no solo causó que fuera arrestado y entregado a las autoridades suecas; también lo obligó a ejecutar otro espectacular escape de prisión. En mayo de 1973, tres meses después de haber sido recapturado, Clark Olofsson fue condenado a seis años de prisión en Kalmar.
El crimen que originó el ‘Síndrome de Estocolmo’
23 de agosto de 1973. Mientras Clark Olofsson cumplía su pena, la capital de Suecia estaba a punto de ser sacudida por el robo al banco Kreditbanken en la plaza Norrmalmstorg, uno de los centros sociales, turísticos y económicos más importantes del país. El perpetrador, Jan-Erik Olsson, había tomado rehenes y pedía seis cosas para negociar sus vidas con la policía: más de 3 millones de coronas suecas, dos revólveres, chalecos antibalas, cascos, un auto y a su excompañero de celda, Clark.
Ante el panorama, las autoridades accedieron a sus peticiones y llevaron a Olofsson hasta las puertas del robo. Durante los siguientes días, Clark y Jan-Erik se mantuvieron atrincherados en la sucursal mientras establecían diálogos con la policía para garantizar su libertad.

Según reportes, el equipo criminal formó vínculos estrechos con los rehenes, a quienes aseguraron que su vida no corría peligro. En algún momento, una de las víctimas del robo –Kristin Enmark– se comunicó con el primer ministro Olof Palme para pedirle que dejaran escapar a sus captores con ellos.
El 28 de agosto, la policía entró al banco y liberó a los rehenes. Olsson fue condenado a una pena de 10 años; Olofsson, por su parte, fue librado de toda culpa gracias a los testimonios de las personas a las que habían mantenido retenidas en el robo. La simpatía que las víctimas del crimen desarrollaron con sus captores fue estudiada por cientos y se le atribuyó a una patología nombrada como Síndrome de Norrmalmstorg. Posteriormente, el título fue sustituido por la ciudad donde sucedió el atraco, dando origen al Síndrome de Estocolmo.
¿Qué fue de Clark Olofsson?
La buena fama de Clark Olofsson no duró mucho, pues el criminal volvió a los titulares después de escapar de la prisión de Norrköping y asaltar un banco en Copenhague, Dinamarca en 1975. Un año después casi realizó el asalto más grande la historia de Suecia tras intentar robar casi un millón de coronas del banco Handelsbanken en Gothenburg. Antes de que se le dictara sentencia, escapó nuevamente de Norrköping junto a otros reos. Fue detenido a las pocas semanas.
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En 1983, Clark se recibió como periodista y fue liberado de la cárcel de Kumla, solo para ser arrestado un año después en el puerto de Blankenberge, Bélgica mientras intentaba ingresar 25 kilos de anfetaminas al país. Tras cumplir siete años en una prisión belga, el criminal obtuvo su libertad y cambió su nombre a Daniel Demuynck.

La vida de Olofsson ha sido un constante entrar y salir de prisión desde entonces. En 1998 fue arrestado y extraditado a Dinamarca, donde enfrentó cargos por tráfico de drogas. En 2005 se le otorgó una suspensión de su pena y en 2008 volvió a los tribunales al descubrirse que controlaba una pequeña agrupación dedicada a la venta y distribución de anfetaminas y cannabis. Su condena: 14 años de cárcel. Con la misma confianza con la que había cometido todos sus crímenes desde su adolescencia, Clark Olofsson solicitó con éxito ser puesto en libertad condicional en 2018. Desde entonces vive en Suecia como un hombre libre.
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