El mensaje lo mandó una niña en 1988.
Una pareja nunca se imaginó que un viaje a la isla de Sapelo, para limpiar la playa por los daños que provoco el huracán Irma, los llevaría a encontrar una botella de plástico con un mensaje dentro.
Así es, este hecho que por lo regular sólo se ve en las película ocurrió en la vida real. Cuando David y Linda Humphries vieron que la botella traía un mensaje, decidieron destaparla y ver lo que decía; sin embargo, sólo se lograron ver las primeras líneas: ?Hola mi nombre es Miranda Dawn Moss. Tengo 8 años. Estoy en tercer grado en Foster Park Union, S.C.".
Humphries se emocionó y pensó en contactar a la niña, pero al ver la fecha (26 de septiembre de 1988) perdió la esperanza de poder encontrarla.
Sin embargo, mandaron un mensaje por Facebook y encontraron a la propietaria. La pareja le mandó la carta y otros tesoros.
Está historia hace contraste entre dos formas de comunicación, una antigua y otra contemporánea, demostrando así el alcance de las redes sociales a nivel global, sin dejar de lado viejas usanzas o experimentos, pues demuestras que es posible que el mensaje llegue, pero claro, décadas después.