¿Por qué decoramos con calabazas, regalamos dulces y nos disfrazamos en Halloween? Conoce la explicación detrás de las diferentes tradiciones y supersticiones celebradas el 31 de octubre
En la Edad Media, los gatos negros se asociaban a las brujas. Se creía que las brujas se transformaban en tales o que eran un regalo del diablo.Durante la festividad celta de Samhain, los espíritus podían hacerse pasar por mendigos y tocar las puertas. Maldecían a quienes los los rechazabas y dejaban con las manos vacías.La imagen de la típica bruja, vieja, con un sombrero puntiagudo y nariz larga, surge de la diosa pagana que simbolizaba a la sabiduría y la madre Tierra.Los celtas paganos creían que al morir las almas iban a una enorme caldera, que simbolizaba el útero de la madre Tierra, donde esperaban la reencarnación. El revolver de la diosa madre permitía la entrada de nuevos espíritus.Una superstición medieval establecía que si una araña caía dentro de una lámpara de vela y se consumía por la flama, una bruja estaba cerca.En la tradición celta, se tallaban nabos y les colocaban velas para guiar a los espíritus perdidos a casa. Las caras aterradoras servían para asustar a los fantasmas malignos. Durante la hambruna irlandesa de 1846, los migrantes llevaron consigo la tradición a Estados Unidos, donde a falta de nabos utilizaron calabazas.También asociados a las brujas, en la Edad Media se creía que los murciélagos señalaban la presencia de espíritus y anunciaban la muerte.En la época medieval, muchas de las supuestas brujas eras mujeres mayores que necesitaban de la ayuda de un bastón para caminar. Para las más pobres, la escoba remplazaba al bastón.El tradicional dulce de Halloween tiene su origen en la celebración romana de la diosa de la fruta Pamona, representada con una manzana. Para los celtas, la manzana simbolizaba el tiempo de cosecha.El disfraz era una manera de engañar a los espíritus y demonios; si pensaban que eras uno de ellos no intentarían robar tu alma.El naranja y el negro, colores típicos de Halloween, representaban las hojas de otoño y la muerte del verano. Es decir, el cambio de estación.