Sociedad

Ocho expresiones de origen mitológico

Hacerse eco

Suele decirse de la noticia de la que alguien contribuye a su difusión, esto es, hace que ésta aparezca una y otra vez en la distancia en boca de otros, como el sonido repetido que produce el eco. Este fenómeno sonoro toma su nombre de una hermosa ninfa llamada así.

Esta oréade del monte Helicón desplegaba un especial atractivo al comunicarse: pronunciaba las palabras más bellas jamás nombradas y agraciaba con su cadenciosa voz las más insignificantes.

Y sucedió que un día Zeus se encaprichó de ella, lo cual hizo enojar a su esposa Hera, quien la castigó desposeyéndola de su arma seductora. Así es, no únicamente dejó a Eco sin poder hablar, sino que la condenó a repetir la última palabra que otros pronunciaban.

Imagen: Eco y Narciso, pintura de John William Waterhouse (1903)