Es lo mismo que decir “es el no va más”, o sea, ser algo lo máximo. Literalmente, non plus ultra significa “no más allá”. El origen de esta frase hay que buscarlo en la décima de las 12 pruebas de Hércules, los bueyes de Geriones.
Durante su paso por el sur de lo que hoy es España, Hércules separó los montes Calpe y Abila y creó el estrecho de Gibraltar. A cada lado levantó una columna que llevaba inscrita la citada locución latina. Ésta daba a entender, tal como se creía en la Antigüedad, que aquél era el límite del mundo conocido. Tras el descubrimiento del Nuevo Mundo, Carlos I inmortalizaría este lema eliminando el non para animar a los navegantes a atreverse a ir más allá de lo conocido. Así quedó reflejado en el escudo de España.