Este complejo funerario de más de 2 km2, ubicado al noroeste de China, data del siglo III antes de nuestra era.
Alberga la tumba del primer emperador de la Dinastía Qin rodeado de miles de figuras humanas y equinas de tamaño natural e impactante realismo, mejor conocidas como “guerreros de terracota”.
Descubierto en 1974, fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1987.
Imagen: Getty