Foto: JOHN F. KENNEDY PRESIDENTIAL LIBRARY AND MUSEUM.
Si alguna vez te encuentras en Key West (el punto más al sur de los Estados Unidos, hazte un favor y visita la casa de Ernest Hemingway.
Key West tiene una historia marítima muy interesante. Según la tradición local, hace muchos años, una vez fue un puerto de salvamento marítimo muy popular donde pescadores y piratas se reunirán.
En 1928 Ernest Hemingway y su esposa, Pauline Pfeiffer, llegaron a vivir a Key West provenientes de Cuba. Una vez instalados, Hemingway tenía por costumbre sentarse a escribir desde muy temprano por la mañana, para dedicarse a recorrer Key West por las tardes.
Fue en esta casa donde Hemingway escribió algunos de sus mejores trabajos, incluidos los cuentos clásicos “Las nieves del Kilimanjaro“, “La corta vida feliz de Francis Macomber“, su novela “To Have And Have Not” y el trabajo de no ficción “Verdes colinas de África.”
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Solía vagar por las calles hasta llegar al puerto de Cayo Hueso, lugar donde había hecho grandes amigos entre marineros, pescadores y vecinos. Sus charlas en el bar local Sloppy Joe se extendían hasta la hora de la cena, donde volvía a casa con paso apresurado.
Un día, Hemingway regresó a casa con una pequeña bola de pelo blanco: una gatita regalada por un marinero de un barco mercante, a quien llamó Bola de nieve (Snowball).
El felino fue un regalo de un capitán de mar llamado Stanley Dexter. Los marineros preferían a los gatos polidáctilos, creyendo que eran buena suerte.
El nuevo integrante de la familia tenía una peculiaridad: contaba con más seis dedos en sus patas, tanto en las traseras como delanteras, una mutación que se conoce como polidactilia.
Al paso de poco tiempo, la consentida de la casa tuvo varios hijos, todos con polidactilia y todos felices en la casa de Key West, en Florida.
Se cuenta que llegó a tener decenas de ellos. Incluso que dormía con varios de ellos y que a cada uno los bautizó con nombre originales, como Mister Feather Puss, Crazy Christian, entre otros.
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Hemingway vivió en la casa de Key West (obsequio del tío de Pauline) hasta su divorcio en 1940 para mudarse a Cuba, pero siguió visitando la residencia hasta 1961.
Llegó a tener más de 30 gatos y al dejar la casa, en los tiempos de abandono, la casa fue tomada literalmente por ellos.
La casa de Ernest Hemingway fue comprada originalmente por ocho mil dólares. Después de la muerte del escritor en 1961, la propiedad fue vendida por su viuda, Mary Welsh, a la señora Bernice Dickson, la fundadora del museo: Casa de Ernest Hemingway.
El 24 de noviembre de 1968, su casa se designó Monumento Histórico Nacional de los Estados Unidos.
La casa se convirtió en un museo y para ese entonces la población gatuna ascendía a 50 gatos aproximadamente.
Muchos de los descendientes de Bola de nieve recorren los terrenos de Hemingway Home, y debido a que Key West es tan pequeño, no es improbable que muchos de los gatos de la isla estén relacionados.
Cuando la casa se convierte en museo, la fundación que la administra decidió mantener una población gatuna de entre 40 y 50 gatos para asegurar su mantenimiento, salud, aseo y buena convivencia con los visitantes. Un veterinario los visita cada semana, regula su dieta, controla vacunas, etc.
Si quieres conocer a algunos de los gatos da click.
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