¿De pequeño te aterraba acercarte a los Reyes Magos para entregarles tu carta? ¿Santa Claus te produce aún hoy miedo y náuseas? Quizá sea porque experimentas, igual que otros pogonofóbicos, un miedo irracional a las barbas, máxime si son largas y muy pobladas.
Este problema, descubierto en 1851, suele asociarse a una experiencia traumática relacionada con algún barbón.
Imagen: Pixabay