Sus doctores le han advertido que en caso de querer tener más hijos, su futuro embarazo sería de alto riesgo debido a la placenta retenida?
Los doctores de Kim Kardashian dicen que un tercer embarazo sería poco seguro para la estrella de televisión, en parte porque podría estar en riesgo de tener una seria complicación del embarazo conocida como placenta retenida.
En el episodio del 13 de noviembre del show ?Keeping Up with the Kardashians,? Kim visitó dos doctores y ambos le recomendaron no embarazarse otra vez, dado a las complicaciones particulares que vivió durante sus otros embarazos, de acuerdo con la revista People.
?Nunca sabes si puedes tener el mismo tipo de problema pero podría ser más serio esta vez,? dijo durante el programa de reality el Dr, Paul Crane, ginecobstetra de Kardashian. ?Siempre estás arriesgándote un poco. Hay situaciones en la que la placenta retenida puede ser de vida o muerte.?
Durante su primer embarazo, Kardashian padeció de preeclampsia, que involucra altos niveles de presión sanguínea, así como accreta ? que es un tipo de placenta retenida.
Una placenta retenida significa que la placenta ? que es el órgano que nutre al feto en el vientre ? no es expulsado del cuerpo de la mujer despyés de una hora de que su bebé haya nacido, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud.
Usualmente, la placenta es expulsada por el cuerpo poco después del nacimiento y el paso del órgano es conocido como la tercera etapa del parto.
En la mujeres con placenta accreta, la placenta crece en una zona muy profunda de la pared uterina y no se desprende como debería después de dar a luz (Mayo Clinic.) La condición puede poner en riesgo la vida porque puede derivar en sangrado excesivo.
Los factores de riesgos para la condición incluyen tener cirugía previa en el útero, tener más de 35 años y dar a luz prematuramente. Kardashian tiene 36 años, ha dado a luz a dos bebés y ha tuvo una cirugía tras su primer parto para extirparle una parte de la placenta.
Algunas veces los doctores pueden diagnosticar placenta accreta antes de que una mujer de a luz por medio de análisis de sangre y pruebas de imagen. Cuando se sospecha que una mujer padece de placenta accreta se le practica un parto por cesárea, así como cirugía para retirar el útero después del nacimiento.