Free-Photos / Pixabay
Si trabajas con una computadora y pasas buena parte de tu jornada comprando en línea, consultando tu correo personal o fisgoneando en Facebook, estás practicando la ciberpereza, o cyberloafing.
Esta práctica es muy tentadora, pues es fácil hacerla pasar por una ardua tarea. Puede destruir la productividad, pero sus defensores aducen que administrarla con sabiduría tiene el efecto contrario: despeja al empleado y luego le permite concentrarse más.
1) La adicción, ya que nos enganchamos a rituales tecnológicos repetitivos como refrescar el correo o Twitter.
2) La procrastinación, esto es, el hábito de aplazar lo que debemos hacer porque nos aburre o agobia.
3) La insatisfacción laboral, que nos lleva a la ciberpereza como forma de protesta pasiva. Algunas empresas establecen filtros en las computadoras para evitar el fenómeno, pero por lo general es algo que gestiona cada cual. Si te causa problemas, hay programas y aplicaciones que te ayudan a controlar tu vagancia.
Un estudio publicado en el American Scientific Publishers, expresa que la ciberpereza es una gran pérdida de productividad, sin embargo, es muy común. Los empleados que participan en actividades cibernéticas también pueden dañar seriamente sus perspectivas profesionales.
En un mundo ideal, los empleados podrían hacer su trabajo y dedicar algún tiempo cada día al uso personal de Internet sin ninguna pérdida de productividad. Algunos empleados hacen precisamente eso y restringen el uso personal de Internet y no permiten que interfiera con sus tareas laborales. Sin embargo, para muchos empleados, la cibernética es un problema y, como resultado, los empleadores sufren enormes pérdidas.
¿Por qué no nos caemos de la cama al dormir? Todo tiene que ver con la conciencia de nuestro cuerpo…
Alguna vez te has preguntado, ¿cuánto tarda un cuerpo en descomponerse por completo? La respuesta la encuentras en estas líneas.…
La Antártida es el continente más frío, seco y alto del mundo, así como el desierto más grande del mundo.…
El nombre Kummakivi se traduce como "roca extraña". Los geólogos especulan que los glaciares llevaron la roca a su posición…
El sapo más grande del mundo pertenece a la especie sapo de caña (Rhinella marina). Entérate de más detalles acerca…
Las garras de los velocirraptores no eran un arma de muerte para sus presas, sino que tenían un propósito muy…