Todos hemos conocido a una persona difícil…
¿Cuántas veces te ha pasado? Entras a una página de Facebook, encuentras algo que te gusta y haces click en la sección de comentarios, en pocos segundos te tropiezas con un comentario tonto, ignorante o grosero? Muchas, ¿verdad?
La gente puede llegar a incomodar, y ahora, los psicólogos de la Universidad de Yale, explican por qué algunas personas son fastidiosas y otras son muy agradables.
Adam Oso y David Rand desarrollaron un estudio especial donde los participantes jugaban juegos que tenían dos opciones, ser egoísta o ser útil. La recompensa era a veces mayor, dependiendo del juego. En algunos juegos, que pagó a cooperar. En otros, se pagó a ser auto-interesada.
Su investigación se basó en un modelo que "incorpora las ideas de la teoría de evolutiva sobre la cooperación y la economía del comportamiento de la intuición y de la deliberación." Básicamente esto significa que analiza cómo evolucionamos para canalizar la intuición y decidir si deseamos o no trabajar con la gente.
Resulta que las personas difíciles son así por la gente que está rodeado que por otra cosa, normalmente están rodeados por individuos similares a ellos, entonces aprenden intuitivamente a ser egoísta y jamás deliberan. Así es cómo el modelo muestra, que terminan actuando egoístamente incluso cuando podrían cooperar, y la razón es porque no se detienen a pensar.
En cambio, las personas que tuvieron apoyo y entornos favorables tendían a ser más agradables y fáciles de llevar.
Tal vez deberíamos de empezar a ser amables con ellos.
Imagen: Yale University