Científicos de la Royal Society establecen que la turbulencia aérea podría aumentar considerablemente durante los próximos cuarenta años
Científicos de la Royal Society establecen que la turbulencia aérea podría aumentar considerablemente durante los próximos cuarenta años, haciendo los viajes aéreos mucho menos cómodos y quizá, seguros.
Según la investigación llevada a cabo por el doctor Paul Williams, de la Universidad de Reading, los vuelos transatlánticos podrían encontrar hasta el doble de turbulencia de lo que experimentan actualmente. Y es que gracias a modelos atmosféricos computacionales, los científicos pudieron observar cómo los cambios climáticos impactarán a la corriente en chorro, determinante para la turbulencia.
La corriente en chorro es una fuerte corriente de aire que se concentra a lo largo de un eje horizontal en la atmósfera (concretamente, la alta troposfera o la estratosfera). Es ocasionada por la combinación entre la rotación de la Tierra sobre su eje y el calentamiento atmosférico dado por la radiación solar. El chorro se forma en zonas que registran diferencias significativas de temperatura y discurre a lo largo de miles de kilómetros.
Tras analizar las simulaciones computacionales, Williams pudo observar que la corriente en chorro se está acelerando, factor que favorece la formación de turbulencia. El doctor concluye que para 2050, la cantidad de aire que contenga turbulencia se duplicará. Además, la intensidad de la misma también aumentará entre diez y cuarenta por ciento
Tal pronóstico es preocupante si se toma en consideración que la turbulencia cuesta a la sociedad aproximadamente cien millones de euros al año. Además, un incremento en la turbulencia significa forzosamente que las medidas de seguridad de los aviones también deberán ser reforzadas para prevenir posibles accidentes.