Las plantas son encantadoras y misteriosas.
Las plantas son encantadoras y misteriosas. En un artículo en el Blog del Cerebro, el filósofo Chauncey Maher del Colegio Dickinson, asegura que algunas plantas, parecen participar de uno de los pasatiempos humanos más fundamentales: recordar.
Por ejemplo tenemos el caso de la Dionaea muscipula, que solamente se cierra cuando se han tocado dos de sus pequeños pelos, a 20 segundos del otro. Maher hace referencia a un biólogo y a científicos cognitivos, quienes apuntan a la idea de que " la trampa de Venus recuerda que un cabello ha sido tocado recientemente ", y que el proceso de memoria desencadena la acción.