¿De qué se alimentaba el megalodón? Es posible que cometiera canibalismo
Getty Images
El megalodón llevaba una dieta variada que no distinguía tamaños: así se comportaba el más grande de los tiburones prehistóricos.
Se trata del tiburón prehistórico más grande que los océanos han visto (podría haberse aproximado a los 15 metros de largo, mientras que los tiburones blancos modernos suelen alcanzar los cinco metros). Quizás solo los basilosaurios y los pliosaurios pudieron haber sido tan grandes. Debido a sus características e historia, el megalodón también se puede considerar como uno de los depredadores más feroces registrados por la biología.
El nombre megalodon se debe a sus enormes dientes, cada uno de los cuales puede ser más grande que una mano humana. Megalodon, el tiburón más grande que jamás haya existido, pertenece al grupo de los tiburones megadientes, el cual contempla varias especies más.
Getty Images
¿Qué comía el megalodón?
Se sabe que su alimentación era variada en cuanto a especies, pero también en cuanto a tamaños. En la dieta de este feroz animal marino se podían contar:
Peces
Ballenas barbadas
Ballenas dentadas (como las formas ancestrales de los cachalotes modernos, delfines y orcas)
Sirenios (como dugongos y manatíes)
Focas
En cuanto a los megalodones más jóvenes probablemente buscaban presas más pequeñas, mientras que los adultos cazaban ballenas más grandes.
Getty Images
“Estamos acostumbrados a pensar en las especies más grandes (ballenas azules, tiburones ballena, incluso elefantes y diplodocos) como filtradores o herbívoros, no como depredadores”, dijo en un comunicado Emma Kast, graduada en geociencias y primera autora de un nuevo estudio publicado en Science Advances.
“Pero Megalodon y los otros tiburones megadentados eran carnívoros realmente enormes que se comían a otros depredadores, y Meg se extinguió hace solo unos pocos millones de años”.
Es posible que cometiera canibalismo
Este nuevo estudio demuestra que el megalodón fue el mayor depredador marino de la historia, y puede que incluso se comiera a los de su especie, sospechan los expertos. Éstos analizaron los isótopos de nitrógeno en los dientes de los megalodones y otros tiburones megatones para determinar su “nivel trófico”, es decir, su posición en una cadena alimenticia.
Los investigadores afirman que el nivel trófico del megalodón es tan alto que es muy probable que haya comido a otros depredadores y a los depredadores de los depredadores, lo cual incluiría a otros megalodones.
Una de las “carencias” del Megalodón era que no tenía una estrategia refinada para atacar y matar a sus presas. Sin embargo tampoco le hacía falta: sus ataques eran efectivos y letales.
En algunos de los cetáceos que se han estudiado, se observan daños por compresión causados por megalodones. Esto ha llevado a pensar a los expertos en la siguiente hipótesis: el megalodón se acercaba a las ballenas y otras presas desde abajo, para no ser visto. Entonces, salía disparado hacia su presa a muy alta velocidad y se estrellaba contra ella.
El impacto era lo suficientemente fuerte y sorpresivo como para dejar aturdida a su presa. Después la apresaba con sus mandíbulas y comenzaba a masticar el cuerpo hasta deshacerlo por completo e ingerirlo.