No estamos bromeando… ¿habías escuchado hablar de los bosques de mar?
También se les llama bosques de kelp, bosques de sargazos o bosques laminariales. Estos mantos pueden llegar a medir desde unos pocos metros hasta hectáreas. Se pueden encontrar en profundidades bajo el agua de hasta 200 metros.

Estos bosques requieren una gran cantidad de nutrientes en el agua, temperatura por debajo de los 20 grados centígrados y un sustrato rocoso para la fijación de las algas.

Los bosques de mar están formados por algas pardas de gran tamaño, y algas rojas y verdes.

Como estas algas buscan los rayos del Sol, se estiran y pueden medir hasta 30 metros de altura.

En estos bosques viven lobos marinos, el elefante marino del norte junto a una gran variedad de cangrejos, caracoles y peces.

Se ven amenazados por tormentas y algunos organismos herbívoros que se alimentan de ellos.

1) Disminuyen la fuerza destructora del oleaje en las playas

2) Fijan el carbono, o sea, realizan la fotosíntesis.

3) Ayudan a mantener la calidad del agua

4) Estabilizan el suelo marino

Son uno de los ecosistemas más productivos del océano y una gran fuente de alimento para muchos invertebrados y peces. Sirven de guardería, hábitat y refugio de muchos organismos.
Fuente: Conabio, Biodiversidad.gob.mx