La historia de Sarah Rector, la niña afroamericana que se convirtió en la mujer más rica de EEUU
Collage realizado por el equipo de Muy Interesante México, con material de Wikimedia Commons
Con tan sólo 10 años, Sarah Rector se convirtió en la niña más adinerada de Estados Unidos con un lote de tierra rico en petróleo.
Sarah Rector venía de una familia de esclavos. Sus abuelos habían sido esclavizados durante años, al pertenecer a la nación originaria de Muscogee Creek. En aquel entonces, a esta zona al sur de Estados Unidos se le reconocía como territorio de indios, por lo que a los miembros de las comunidades se les sometía a la voluntad de los blancos.
A pesar de las condiciones adversas, en 1887, su familia recibió tierras por Ley de Asignación Dawes. Fue entonces que, casi por casualidad, los abuelos de Sarah Rector recibieron un lote en medio de Glenn Pool. Nadie contaba con que, por debajo de la tierra, habría un resguardo natural cuantioso de petróleo.
A raíz de la Ley de Asignación Dawes, la familia de Sarah Rector recibió un campo petrolero inicialmente valorado en 550 dólares, documenta Black History. El terreno quedó a su nombre, porque el gobierno de Oklahoma determinó que los niños afroamericanos deberían tener derecho a la propiedad. Siguiendo esta iniciativa, a inicios del siglo XX, cada uno obtuvo aproximadamente 64 hectáreas.
Aunque podían trabajar la tierra, los impuestos de propiedad eran elevados. Por lo cual, en 1911, su padre decidió arrendar el lote a una compañía petrolera. Dos años más tarde, el panorama cambió por completo.
Wikimedia Commons
En 1913, un perforador independiente se dio cuenta de que el terreno de Sarah Rector podía producir alrededor de 2 mil 500 barriles al día. Como dueña de la tierra, la niña empezó a ganar 300 dólares diarios, que se traducen a 7 mil 500 de nuestro tiempo. Con apenas 10 años, la niña ya podía sostener a su familia entera, con una vida que muchos blancos privilegiados aspiraban a tener.
Bajo la mirada de un tutor blanco “muy respetable”
Retrato que apareció en los medios de Sarah Rector. / Wikimedia Commons
Los titulares en los periódicos aclamaron la historia de Sarah Rector. The Kansas City Star llevó la primicia: “Millones para una niña negra: Sarah Rector, de 10 años, tiene ingresos de $300 al día del petróleo”. Por su parte, The Savannah Tribune, abordó directamente el ingreso anual de la familia: “El pozo de petróleo produce buenos ingresos: $ 112,000 al año para una niña negra”.
Fue así que Sarah Rector se volvió famosa en todo el país. A su casa llegaban solicitudes de préstamos, donaciones e incluso propuestas de matrimonio, documenta Black History.
A pesar del éxito aplastante que la niña tuvo, a raíz de la decisión de su padre, las leyes en Estados Unidos establecían que los ciudadanos negros ricos deberían de tener un tutor blanco “muy respetable”. Fue así como T.J. Portero entró a la vida de la familia Rector. Aún a pesar de esta imposición estatal racista, sus padres se involucraron para proteger la riqueza que legítimamente les correspondía. Y lo lograron.
Con el dinero que juntaron en pocos años, Sarah Rector se convirtió en la propietaria de una de las primeras concesionarias automovilísticas del país, y así, garantizó que fuera la mujer más rica de Estados Unidos hasta el último de sus días.
En la actualidad, las comunidades que pertenecen a la nación Muscogee (Creek) suman un total de 97 mil habitantes, distribuidos en 5 tribus civilizadas. Es la cuarta nación originaria más nutrida del país, y se les reconoce un gobierno autónomo, regido por sus tradiciones ancestrales:
“El lado gubernamental de la tribu se compone de un poder ejecutivo, un cuerpo legislativo y un sistema judicial tribal”, documenta el sitio oficial de la nación.
En la actualidad, la nación se nutre del turismo cultural, entablan negocios con otras comunidades originarias y empresas extranjeras, y cuentan con sus propias instituciones de educación superior.