En la temporada 5 de ‘The Crown’ mencionan que la reina Isabel II padece del “síndrome de la reina Victoria”. ¿De qué se trata?
Si al igual que millones de suscriptores ya empezaste a ver la quinta temporada de The Crown y te topaste con que dijeron que la reina Isabel II quizá estaba padeciendo ‘el síndrome de la reina Victoria’, te damos una respuesta a la duda.
The Crown 5: qué es el ‘síndrome de la reina Victoria’
Isabel II era bisnieta de la reina Victoria, la monarca que hizo historia durante el imperio británico en el que cambiaron los tiempos económicos, sociales, políticos e industriales.
Quizá sientas que el ‘síndrome de la reina Victoria’ suene a algo contagioso —y no te culpamos, pues cuando Victoria era bebé, a mediados de 1800, azotó la pandemia de cólera—.
Pero dicho síndrome no es más que una forma de categorizar a un monarca porque al público le resulta preocupante que esté “fachado a la antigua”, “pasado de moda”, o “demasiado viejo para su rol”.
Básicamente si se mencionaba que un rey o reina tenía el ‘síndrome de la reina Victoria’, era como sugerir que traspasara el poder a la persona de generación más joven.
La reina Victoria, también conocida como ‘la abuela de Gran Bretaña’, tuvo uno de los reinados más longevos de su época: 63 años, de 1837 a 1901.

The Crown 5 y el ‘síndrome de la reina Victoria: ¿verdadero o falso?
En el primer capítulo de la serie —literalmente titulado ‘Queen Victoria Syndrome’—, vemos que los ayudantes de Isabel II quieren evitar que ella vea una encuesta del Sunday Times donde las personas votaron para que abdique a favor de Carlos —cosa que no quería hacer porque, quizá, tenía el ‘síndrome de la reina Victoria’—.
Pues la encuesta que muestra The Crown es un suceso totalmente falso.
De acuerdo con USA Today, “el tabloide sí hizo una encuesta en 1990, pero éste solo mostraba que tanto Carlos como la reina tenían altos índices de aprobación; no hay evidencia de que la popularidad de la reina haya decaído”.
La encuesta sugerente en The Crown describía a Isabel II como “irrelevante, vieja, costosa y fuera de toque”, y consideraban a Carlos “joven, enérgico, moderno y empático”.
En Insider rescatan que la encuesta real la elaboró MORI (Market and Opinion Research International), en lugar de un tabloide, la cual tenía este siguiente párrafo.
“A pesar de los ataques de la prensa sensacionalista y una década de escrutinio íntimo, la familia real ingresa a la década de 1990 como una parte notablemente popular de la vida británica”.
Y añaden, “encontraron que la reina Madre era la royal británica más querida de todos los tiempos, seguido de la reina Isabel y luego el príncipe de Gales”.
No es un síndrome, pero esta es la verdadera enfermedad de la reina Victoria
Pero si te quedaste con ganas de saber sobre algún síndrome en la familia real, sí hubo una —y quizá aún persiste entre ellos: la hemofilia.
Aunque hoy día la hemofilia es una enfermedad con la que se puede vivir con normalidad, era un padecimiento mortal para las familias reales entre la mitad del siglo XIX e inicios del siglo XX.
La hemofilia es un extraño desorden en la sangre donde las personas carecen de la capacidad de coagular. Quienes la padecen pueden sufrir de un trastorno hemorrágico —y por eso hasta las heridas más mínimas eran mortales.
Es una enfermedad hereditaria que se transmitía de las madres a sus hijos, y gracias a que la realeza la presentó con frecuencia, la llamaron “una enfermedad royal” (a royal disease).
Pues historiadores apuntan que la precursora de la hemofilia en las familias reales fue la reina Victoria. Ella nació en 1819 y tuvo una infancia saludable, años después se casó con su primo el príncipe Alberto y tuvieron ocho hijos.
Fue hasta el octavo hijo, Leopoldo, que los síntomas de la hemofilia se presentaron y destacaron que Victoria era portadora silenciosa de ésta.
Leopoldo murió a los 30 años por una hemorragia cerebral causada por un golpe menor en la cabeza, pero para entonces más miembros de la realeza tanto británica como española y rusa ya padecían hemofilia —entre ellos, la última zarina de Rusia y su hijo Alexei.
Hoy día, ninguna dinastía regente presenta síntomas de hemofilia, pero no se descartan las probabilidades de portadores silenciosos entre tantas bisnietas de la reina Victoria, entre ellas, la reina Isabel II (quien murió este año a los 96 años).
Texto: Regina Barberena
MÁS SOBRE HISTORIA EN MUY INTERESANTE:
¿Quiénes fueron los Caballeros de la Mesa Redonda del mito del Rey Arturo?
Los fantasmas que habitan el Palacio de Buckingham
Pinturas y cuadros emblemáticos de la reina Isabel II, la monarca más longeva