La prostitución en la Antigüedad se practicaba de diferentes maneras. Aquí te decimos cómo era en cuatro civilizaciones diferentes.
Ofrecer sexo a cambio de una remuneración económica es una de las formas más viejas de ganarse la vida. La historia de la humanidad así lo ha demostrado. Muchas culturas y civilizaciones han dejado rastros de que la prostitución se lleva a cabo desde hace más tiempo del que pudiéramos pensar. Hablemos sobre cómo era la prostitución en la Antigüedad.
Renacimiento italiano
En la época del Renacimiento italiano, la prostitución se ejerció por parte de las llamadas cortesanas “honestas”, mujeres que, además de poseer una gran belleza, se distinguían por su esmerada educación.
Las cortesanas eran capaces de hablar tanto de arte como de política con sus clientes, por lo que muchas veces llegaban a ser influencia en la toma de decisiones de éstos. Especialmente la ciudad de Venecia fue uno de los epicentros de la prostitución en la Italia renacentista.
Periodo Edo en Japón
Las oiran eran las prostitutas de más alto rango en el periodo Edo de Japón (entre principios de 1600 y mediados de 1800), época en la que la prostitución estaba permitida. Estas mujeres solían utilizar un lenguaje extremadamente formal y un elaborado vestuario para el entretenimiento de sus clientes.
Los clientes que solicitaban a las oiran eran de buena posición económica, por ello, al igual que ocurría con las cortesanas honestas de Italia, las oiran también tenían la habilidad de hablar acerca de temas artísticos o políticos con ellos. Las oiran usaban un peinado muy elaborado llamado “Datehyougo”, que se distinguía por una gran cantidad de ornamentos llamativos.
Además de gozar de una buena educación en muchos sentidos, tenían una gran capacidad de seducción, por ello es que aprendían a bailar, caminar y hacer movimientos seductores para atraer a los clientes.
Imperio Otomano

La prostitución no es algo exclusivo de las mujeres. Ejemplo de ello son los tellaks del Imperio Otomano. Eran jóvenes que trabajaban en los baños turcos durante el siglo XV para ayudar a bañar y dar masajes a los asistentes. En ocasiones, también los complacían sexualmente.
Aunque la sodomía era ilegal en esa época, los tellaks encontraban formas alternativas de complacer a sus clientes. En ocasiones, establecían relaciones estrechas con ellos. Cuando el Imperio Otomano cayó, los jóvenes tellaks fueron reemplazados por los asistentes adultos.
En el presente, el término “hamam oglani” (o algo así como “niño del baño”) se utiliza para referirse a los homosexuales.
India

En la India existieron las ganika, que estaban en la cima de los nueve niveles de prostitutas de esta nación. Las otras eran las las Kumbhadasi, Paricharika, Kulata, Sawirini, Nati, Shilpakarika, Prakashavinashta y Rupajiva.
Las ganika se distinguían porque para poder practicar su profesión tenían que dominar artes como la pintura, música, poesía y teatro. Eran mujeres respetadas y deseadas que vivían de manera cómoda.
A nivel histórico, la mujer india precolonial (antes de la llegada de Inglaterra a suelo indio) tenía dos opciones de poder: la de la cortesana sexualmente liberada y educada o la de la esposa sexualmente controlada y sin educación. Muchas eligieron el primer camino.
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