Una espectacular fortaleza de piedra, construida en el siglo XI, domina el paisaje de la ciudad escocesa de Edimburgo.
Una espectacular fortaleza de piedra, construida en el siglo XI, domina el paisaje de la ciudad escocesa de Edimburgo. El llamado ?castillo? fue residencia real hasta 1603, cuando Inglaterra, Irlanda y Escocia se unificaron bajo el poder de un solo monarca, conformando el Reino Unido. Después se convirtió en un fuerte militar provisto de una amplia guarnición. Aunque en la década de 1920 las tropas fueron retiradas, aún cuenta con una discreta presencia militar y es un exitoso museo de sitio, tal vez el mayor atractivo turístico de la ciudad.
Algunos lo consideran también el lugar donde los fenómenos sobrenaturales de la región son más frecuentes.
En diferentes épocas se ha reportado la presencia de un flautista fantasma, un trompetista sin cabeza, los espíritus de los franceses que estuvieron presos allí durante la Guerra de los Siete Años y los prisioneros recluidos por participar en la Guerra de Independencia que se libró en América del Norte y dio origen a Estados Unidos. En la misma ciudad hay muchos otros fantasmas, incluyendo los de las víctimas de las epidemias de peste negra ocurridas durante la época medieval.