¿Qué tienen en común Londres 1940 y Kiev 2022? Las escenas de la crudeza de la guerra se repiten 82 años después.
Tras los primeros bombardeos de la ofensiva rusa en Kiev, miles de personas encontraron refugio en las estaciones subterráneas de la red del metro de la capital ucraniana, una medida que remitió a uno de los ataques más cruentos contra la población civil en la Segunda Guerra Mundial: el bombardeo del Tercer Reich sobre Londres y otras ciudades del Reino Unido que se prolongó desde septiembre de 1940 hasta mayo de 1941 y dejó más de 1.4 millones de edificios dañados.
En aquella ocasión, el Metro de Londres se convirtió en uno de los principales refugios antiaéreos de la capital. Asediada más de 70 veces en menos de un año, la ciudad fue bombardeada por la Luftwaffe de la Alemania nazi durante 57 noches consecutivas como parte de la ofensiva conocida popularmente como The Blitz.


Más de ocho décadas después, la invasión rusa a Ucrania y el recrudecimiento de una ofensiva que avanza por aire, mar y tierra han dejado escenas similares a las de 1940.
El día que el metro de Londres se convirtió en un refugio antiaéreo


Sin una estrategia efectiva para defender a la población civil de un ataque aéreo, las autoridades de Londres habilitaron 80 estaciones de la incipiente red del Metro como refugio antiaéreo.
Noche tras noches, miles de personas se daban cita con cobijas, almohadas y algunos artículos de primera necesidad para pernoctar bajo tierra, en un sitio que se consideraba seguro durante los ataques aéreos.


Y aunque al principio el temor y la incertidumbre dieron paso a noches caóticas, la organización popular se impuso al miedo: durante el día, las personas refugiadas ocupaban espacios dentro de las estaciones que permitían el libre flujo de los usuarios del Metro que seguían desplazándose por debajo de la capital.
No obstante, una vez que el último tren completaba su recorrido, las escaleras, accesos y vías se convertían en camas de familias enteras, mientras que algunas personas ofrecían bebidas calientes, galletas y fruta a quienes más lo necesitaban.


Con el paso del tiempo, el gobierno de la capital inglesa implementó más servicios en las estaciones principales, habilitando baños portátiles y agua potable que atendieron da cerca de 180,000 personas durante el Blitz.
Si bien se calcula que más de 40,000 civiles perdieron la vida víctimas del bombardeo (20,000 sólo en Londres) los costos humanos podrían haber sido aún peores sin el Metro, un refugio antiaéreo improvisado.
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