Preservados bajo el hielo durante casi un siglo, los restos de soldados muestran los horrores de la guerra
Durante la Primera Guerra Mundial, soldados italianos de élite que habían sido entrenado para pelear en clima gélido escalaron los Alpes, cerca de Peio, para una batalla contra enemigos de Austria y Alemania. La guerra de tres años que libraron, en elevaciones superiores a los 1,900 metros, a menudo es referida como la Guerra Blanca.
Ahora, 100 años después, esa nieve y el hielo se están derritiendo, y poco a poco lo que hay debajo está surgiendo como algo salido de una película de terror: Los cadáveres centenarios de los soldados austríacos e italianos centenarios, en un estado de conservación perfecto.