Arqueólogos trabajan en la cara sur de la Pirámide de Guiza; sería el segundo en ser desenterrado
En un foso situado en la cara sur de la Gran Pirámide de Giza, arqueólogos excavan para desenterrar después de 4,500 años una barca desmontada por los antiguos egipcios, perteneciente al faraón Keops, quien gobernó de 2579 a 2556 a.C.

Está a tres metros bajo la arena y es la segunda; otro navío parecido, a unos metros de donde se trabaja, fue descubierto en 1954, en la misma cara lateral de la pirámide de Keops, en la meseta de Guiza.
Ambos barcos hablan de la historia fluvial de una civilización que se desarrolló con el río Nilo, y simbolizan la eternidad ansiada después de la muerte, pues las naves trasladarían al faraón por su periplo en ultratumba. A este tipo se les llama solares (distintas de las funerarias) por sus vículos con el ciclo de la vida y muerte en el antiguo Egipto.
El primer barco estaba sepultado bajo bloques de piedra caliza, desmontado en 651 piezas. Armarlo requirió 13 años al arqueólogo Kamal el Mallaj. Mide 43.4 metros de eslora, 5.6 de manga y 1.5 de calado. Fue construido con madera de cedro originaria de Líbano y las tablas del casco están unidas con cuerdas.
Aunque desde 1954 ya había pruebas de la existencia de una segunda barca enterrada, hasta 1987 se emplearon ondas electromagnéticas para comprobarlo. Las primeras piezas extraídas ahora indican que la filtración de agua y los insectos han constribuido a su deterioro. Se estima que en cuatro años podría estar restaurada por completo para su exhibición junto a la primera en el Gran Museo Egipcio que se construye en las cercanías de las pirámides de Guiza y que estaría listo en 2015.