El estilo que creó Fred Astaire fue totalmente auténtico, liberador en cada movimiento, sin duda, cualidades que lo dieron a conocer como “El príncipe de la danza”.
Nacido en Nebraska el 10 de mayo de 1899, Fred Astaire es considerado el mejor bailarín del siglo XX, y uno de los más influyentes de la historia del cine y la televisión; falleció el 22 de junio de 1987 en Los Angeles, California.
1. Comenzó a bailar a los cuatro años
Como un niño pequeño, la madre de Astaire lo llevaría a recoger a su hermana Adele a la clase de ballet. En su autobiografía, Astaire recordó :
“La historia dice que una vez cuando fui con mi madre a buscar a Adele, me puse un par de zapatillas de ballet. Las encontré en un rincón mientras estaba vagando por el lugar, matando el tiempo, esperando que Adele terminara su lección. Había visto a otros niños caminar sobre sus dedos de los pies, así que me puse las zapatillas y caminé sobre mis dedos. Era tan simple como eso.”
Cuando Fred tenía seis años y Adele tenía ocho, la familia se había mudado a la ciudad de Nueva York, donde los hermanos estaban matriculados en una escuela de artes escénicas y comenzaron a actuar profesionalmente.

2. Amigo de George Gershwin
Astaire se hizo amigo de George Gershwin –– compositor y pianista estadounidense –– cuando tenía 14 años y Gershwin tenía 15. En ese momento, Gershwin trabajaba para un editor de música y soñaba con componer su propia música. Según The New York Times , “Gershwin trabajaba por USD 15 a la semana, conectando canciones de otras personas. Los chicos soñaron con que George escribiera un musical para Fred un día”.
Ese sueño se hizo realidad varias veces, con espectáculos de Broadway como Funny Face , y películas como Shall We Dance (1937), que sería la primera película en la que compondrían George (música) y su hermano Ira Gershwin (letra) –– destacado letrista de musicales ––.
3. Ginger Rogers su leal compañera
Decir Fred es decir Ginger, y decir Ginger es decir Fred. La sintonía de ambos en la pista de baile, enmarcada en un art decó en blanco y negro, y fusionada con las melodías de Gershwin.
La actriz, quien compartió los grandes éxitos de Fred Astaire, fue una excelente pareja de baile que lo acompañó en su salto a la pantalla grande. Gingers Rogers recibió un Oscar honorífico en el año 1949. Grandes filmes como “Sombrero de copa”, “Swing Time” y “Sigamos a la flota” fueron algunos éxitos que se cosecharon en la década de los años 30s.
4. Reconocimiento al perfeccionismo
El American Film Institute lo considera la quinta “Mejor estrella masculina de todos los tiempos”. Es reconocido por otorgar innovaciones importantes a las primeras películas musicales. Por ejemplo, estableció que la cámara filmara la rutina de baile en una toma única. Además innovó en los guiones y argumentos de los musicales.

Imagen de portada Warner Archive.
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