Fumar es la causa principal de cáncer de pulmón, sin embargo, muchos fumadores activos desde hace muchos años no desarrollan la enfermedad en todos los casos. Los científicos se preguntan por qué y la respuesta parece encontrarse en la genética, según un nuevo estudio al respecto.
Desde hace tiempo, el humo del tabaco se asocia a la aparición de daños en el ADN de los pulmones, sin embargo, este nuevo estudio descubrió que no todos los fumadores activos corren ese riesgo.
Los expertos que llevaron a cabo este estudio encontraron que las células que recubren los pulmones de muchos fumadores activos parecen ser menos propensas a mutar con el tiempo.
Los resultados sugieren que los genes de reparación del ADN son más activos entre algunos individuos, lo que puede protegerlos contra la aparición de cánceres, incluso cuando fuman regularmente.
Para llegar a las conclusiones anteriores, los investigadores utilizaron perfiles genéticos extraídos de los bronquios de 14 personas que nunca habían fumado y de 19 fumadores esporádicos, moderados y recurrentes.
Las células superficiales recogidas de los pulmones de los participantes se secuenciaron de manera individual para medir las mutaciones en sus genomas.
“Estas células pulmonares sobreviven durante años, incluso décadas, y por ello pueden acumular mutaciones tanto con la edad como con el tabaquismo”, explica el epidemiólogo y neumólogo Simon Spivack, de la Facultad de Medicina Albert Einstein.
“De todos los tipos de células del pulmón, éstas se encuentran entre las más propensas a convertirse en cancerosas”.
Estos hallazgos explicarían por qué entre el 80 y el 90 por ciento de los fumadores de toda la vida nunca desarrollan cáncer de pulmón. Por otro lado, también podría ayudar a explicar por qué algunas personas que nunca han fumado desarrollan cáncer.
“Los fumadores más intensos no tenían la mayor carga de mutaciones”, dice Spivack.
Aunque no hay dudas de que el humo del tabaco puede desencadenar mutaciones celulares en el pulmón, la clave para desarrollar o no cáncer de pulmón, se encuentra en la capacidad del organismo para reparar el ADN o reducir los daños en el mismo.
Los genes no son los únicos factores que influyen: la dieta también pueden influir en los nutrientes del cuerpo que colaboran en el desarrollo de tumores.
Lo que hace que el cuerpo de un individuo repare mejor el ADN sigue siendo objeto de debate y probablemente haya muchas opiniones encontradas. Sin embargo, los nuevos hallazgos sugieren que este proceso está estrechamente ligado al desarrollo de cáncer de pulmón.
AHORA LEE:
La contaminación del aire daña los huesos tanto como el tabaquismo
Desarrollan vacuna contra el tabaquismo
¿Por qué no nos caemos de la cama al dormir? Todo tiene que ver con la conciencia de nuestro cuerpo…
Alguna vez te has preguntado, ¿cuánto tarda un cuerpo en descomponerse por completo? La respuesta la encuentras en estas líneas.…
La Antártida es el continente más frío, seco y alto del mundo, así como el desierto más grande del mundo.…
El nombre Kummakivi se traduce como "roca extraña". Los geólogos especulan que los glaciares llevaron la roca a su posición…
El sapo más grande del mundo pertenece a la especie sapo de caña (Rhinella marina). Entérate de más detalles acerca…
Las garras de los velocirraptores no eran un arma de muerte para sus presas, sino que tenían un propósito muy…