La contaminación se debe principalmente a la quema de combustibles fósiles.
Según un informe sobre el estado mundial del aire, 95% de la población mundial respira aire que afecta su salud y que rebasa los límites máximos de contaminación permitidos.
Y la cosa está peor en las ciudades, donde vive más de la mitad de los 7,500 millones de habitantes del planeta, pues son el caldo de cultivo del aire contaminado.