Nunca querrás visitar Venus, te lo aseguramos, sus temperaturas son lo suficientemente altas como para derretir el plomo. Ésta es quizá una de las razones por la que es considerado el planeta más caliente de todo el Sistema Solar.
El segundo planeta de nuestro Sistema Solar –– en orden de distancia desde el Sol –– es descrito por varios científicos como “infernal”. Las condiciones que distinguen a Venus hacen pensar que es un lugar donde nadie podría sobrevivir.
El planeta hermano de la Tierra cuenta con una atmósfera sofocante compuesta por un 96 % de dióxido de carbono, donde las temperaturas promedian los 462 grados Celsius, complementada por una columna tóxica que consiste en nubes de lluvia de dióxido carbónico y ácido sulfúrico.
Venus tiene una presión atmosférica 93 veces superior a la terrestre.
Y, sin embargo, varios científicos teorizan que Venus fue una vez un lugar muy diferente, con una atmósfera más fresca y océanos líquidos en su superficie.
Los análisis geológicos indican que el planeta pudo tener océanos, una atmósfera más liviana y fría, y quizá hasta pudo albergar vida.
La primera teoría que se manejó fue que hace varios millones de años Venus había sido golpeado por un objeto masivo que frenó su rotación hasta el punto de invertirla. Sin embargo, una nueva teoría dice que no fue así.
Ahora, un equipo de investigadores de la Universidad de Bangor (Reino Unido), la Universidad de Washington y la NASA tienen una nueva explicación, publicada en The Astrophysical Journal Letters:
“El culpable del descenso de Venus a los infiernos no fue otro que su propio océano”.
Los astrónomos descubrieron que las mareas oceánicas en Venus disminuyeron su rotación en 72 días terrestres cada millón de años.
Las corrientes oceánicas actúan como un freno a la rotación de los planetas que tienen océanos líquidos. Esto se debe gracias a la fricción de las corrientes sobre el lecho de roca en el que se asientan. En la Tierra, por ejemplo, los océanos frenan la rotación de nuestro planeta a un ritmo de 20 segundos cada millón de años. En Venus, el freno oceánico fue mucho más lento.
Los expertos consideran que el efecto del Sol sobre el planeta girando tan lento evaporó los océanos y desencadenó un efecto invernadero abrumador que convirtió el planeta en el lugar inhóspito que es hoy.
De momento, la hipótesis servirá para estudiar otros exoplanetas que muestran características muy similares al planeta hermano de la Tierra.
¿Por qué no nos caemos de la cama al dormir? Todo tiene que ver con la conciencia de nuestro cuerpo…
Alguna vez te has preguntado, ¿cuánto tarda un cuerpo en descomponerse por completo? La respuesta la encuentras en estas líneas.…
La Antártida es el continente más frío, seco y alto del mundo, así como el desierto más grande del mundo.…
El nombre Kummakivi se traduce como "roca extraña". Los geólogos especulan que los glaciares llevaron la roca a su posición…
El sapo más grande del mundo pertenece a la especie sapo de caña (Rhinella marina). Entérate de más detalles acerca…
Las garras de los velocirraptores no eran un arma de muerte para sus presas, sino que tenían un propósito muy…