La Administración de Alimentos y Fármacos de Estados Unidos (FDA) aprobó un ensayo clínico con seres humanos para estudiar un tratamiento de células embrionarias contra una forma de ceguera.
Como parte de un ensayo clínico se realizarán una serie de trasplantes de células madre en los ojos de pacientes quienes sufren la enfermedad llamada Stargardt (una degeneración macular hereditaria que inicia en la niñez).
La empresa que recibió la autorización para hacer estas pruebas es Advanced Cell Technology, al cual en principio trabajó con ratones y ahora tratará a 12 pacientes.
El doctor Robert Lanza, director científico de la compañía, apuntó: “Utilizamos células embrionarias a fin de generar un tipo de célula denominado epitelio pigmentario retinal… Nuestro objetivo es usar las células madre embrionarias con la finalidad de crear nuevas poblaciones de estas células las cuales posteriormente puedan ser trasplantadas al paciente; con ello no sólo se evitaría la progresión de la enfermedad, sino también podríamos restaurar algo de la función visual”.
En las personas que sufren distintas enfermedades oculares, como la degeneración macular o la enfermedad de Stargardt, los fotorreceptores encargados de captar la luz en el ojo comienzan a morir, esto dificulta su capacidad de ver en condiciones de luz baja y, eventualmente, pierden su capacidad de visión.
El trasplante consiste en inyectar las células en el ojo del paciente para que éstas sean capaces de recuperar toda la capa de fotorreceptores de la retina. Robert Lanza añadió que “este es el comienzo de una nueva era en la investigación de células madre… después de una década de intensa controversia, por fin estamos listos para probar su funcionamiento y que es capaz de ayudar a pacientes con padecimientos terribles”.
Algunos afirman que el procedimiento involucra “la deliberada destrucción de seres humanos potenciales, incluso si sólo son embriones de tres días de gestados”. Ante tal denuncia el doctor destaca que esto no es así, pues las células creadas se generaron a partir de una sola célula sin necesidad de lesionar al embrión.
En este caso los embriones no fueron destruidos porque las células creadas se generaron a partir de una sola célula sin lesionar al embrión. “Si tenemos la capacidad de usar células que pueden cultivarse en una placa de Petri para prevenir que estos niños y adultos pierdan la vista, creo que como médico, sería muy irresponsable si no utilizara ese tratamiento”. Finalizó el doctor Lanza.