Un equipo de investigadores de la Universidad de Stanford diseñó el PigeonBot. Laboratorio Lentink / Universidad de Stanford
Científicos de la Universidad de Stanford crearon un robot con plumas de paloma para comprender mejor la mecánica de cómo vuelan las aves.
El equipo describió cómo usaron al robot llamado PigeonBot, compuesto por 40 plumas conectadas elásticamente para comprender mejor cómo cambian las alas de un pájaro durante el vuelo.
Los científicos comenzaron su análisis del movimiento esquelético de las aves, tomando como su musa a la paloma, a quien admiran por su resistencia.
Descubrieron que solo se necesitaban un par de movimientos, o aletas, para mover 20 plumas de vuelo primarias y 20 secundarias.
Asimismo, el equipo colocó las plumas de paloma en un esqueleto artificial y lo combinó con una hélice, cola y timón artificiales, controladores y sensores antes de probarlo en un túnel de viento y al aire libre.
“Simplemente puede usar el cadáver de un pájaro y hay muchos en los museos para desarrollar un robot sin dañar a ningún animal para estudiar su vuelo”, dijo el profesor de ingeniería mecánica de Stanford, David Lentink.
Lentink dijo que los movimientos que hacen las alas de las aves se consideran más eficientes que las alas de los aviones.
Cuando un pájaro real se eleva por los aires, cambia drásticamente la forma de sus alas al girar en forma de horquilla y descender.
Las aves cambian la forma de sus alas mucho más que los aviones, y la complejidad del vuelo de las aves plantea un gran desafío de diseño para los científicos que intentan traducir la forma en que las aves vuelan en robots.
De igual manera, el objetivo del proyecto no es crear un robot que use plumas para enviar a los cielos por diversión, sino brindar a los investigadores una forma más fácil de estudiar cómo funcionan las alas en un ave para mantenerlas en equilibrio.
Asimismo, Lentink dijo que varios estudiantes de doctorado se dieron cuenta de que cuando la muñeca y el dedo del pájaro se mueven, “todas las plumas también se mueven, y lo hacen automáticamente”.
Los hallazgos son algunas de las primeras pruebas de que los dedos de las aves son importantes para la dirección.
Por ahora, este robot que usa plumas es solo un prototipo. Actualmente, los investigadores trabajan en una cola para que coincida con las alas.
Por su parte, el David Lentink también trabaja en un nuevo halcón robótico que podría presentar patas y garras.
La investigación se publicó en un artículo en la revista Science Robotics.
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