En enero 2010 el Telescopio Espacial Hubble captó aspectos de lo que los astrónomos pensaron se trataba de un cometa al que llamaron P/2010 A2; cinco meses después rectificaron sus observaciones y confirmaron que se trataba de las primeras imágenes captadas del choque entre dos asteroides.
El pasado mes de enero el Telescopio Espacial Hubble captó imágenes de un objeto sideral con forma de X en la cabeza, los astrónomos pensaron que era un cometa al que bautizaron como P/2010 A2; sin embargo, cinco meses después rectificaron sus observaciones al descubrir que se trataba de las primeras imágenes de lo que podría ser una colisión reciente entre dos asteroides.
Los científicos calculan que se producen colisiones como esta una vez al año, pero capturar el choque de los asteroides es difícil, debido a que los grandes impactos son poco frecuentes, en tanto que los más pequeños, como el que produjo P/2010 A2, son muy débiles.
Mientras que científicos alemanes, dirigidos por Colin Snodgrass, observaron el objeto gracias a la sonda espacial Rosetta, que se aproximaba al cinturón de asteroides, un equipo de investigadores estadounidenses de la Universidad de California, dirigidos por David Jewitt, tomó imágenes en alta resolución con el Telescopio Espacial Hubble entre enero y mayo de 2010, y estimaron en un diámetro de 120 metros el núcleo del objeto, a la vez que detectaron partículas de polvo milimétricas en su cola (NASA)”.
La apariencia ‘descabezada’ del P/2010 A2 sumada a que su imagen se captó en los márgenes internos de la trayectoria del principal cinturón de asteroides -ubicada entre las órbitas de Marte y Júpiter- les hicieron dudar acerca de que en verdad fuera un cometa, por ello se plantearon la teoría de que se trataba de un asteroide con cola, aunque ahora los científicos declaran que más bien es un compuesto de restos procedentes de la colisión de dos asteroides.