Fotografía: Alessandra de Zaldo | IG: @alessadezal
Daños cerebrales severos y una muerte letárgica. Estos son algunos de las consecuencias graves que provoca el virus del mono B en los seres humanos, de acuerdo con las autoridades de China. Este fin de semana, el primer caso de muerte por una infección de este patógeno se registró al interior del país. Hasta el momento, sus contactos cercanos están sanos. Sin embargo, éste podría ser el comienzo de una epidemia nueva, ocasionada por otra enfermedad zoonótica.
El Dr. Celso Ramos García, investigador del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), define a las enfermedades zoonóticas como “[infecciones] que sufren los animales, cuyos agentes patógenos responsables de estas enfermedades pueden ser transmitidas en forma directa o indirecta a los humanos“. La pandemia por COVID-19 nos ha enseñado las consecuencias de talla global que estas afecciones pueden tener hoy para la humanidad.
El caso es el mismo para el virus del mono B: una enfermedad que ataca directamente al cerebro, y es transmitida por macacos a los seres humanos. Además de generar afecciones vitalicias para los pacientes, es altamente mortal. Una vez que se contrae, a falta de alternativas para combatirla, es cuestión de tiempo para que el paciente fallezca, según el registro de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC).
El primer deceso por una infección de este virus en China fue un veterinario establecido en Beijing a finales de mayo de 2021. Con apenas 53 años, cayó gravemente enfermo tras contraer el virus de alguno de sus pacientes. Lamentablemente, no superó la enfermedad a los poco días de haberla contraído. El paciente 0 ha levantado sospechas de otros casos similares en la misma ciudad y en el país entero, por lo que las autoridades locales han alertado a la población de extremar precauciones.
Te sugerimos: Moderna prepara vacunas contra el VIH, cáncer y zika con la exitosa técnica de ARN mensajero
Según los expertos, el contagio se da a partir del contacto con fluidos humanos. El virus del mono B tiene una tasa de mortalidad del 80 %, según los registros que se tienen actualmente. Al respecto, Jane Goodall, primatóloga que ha dedicado su vida al estudio de estos animales, no puede pasar por alto que el origen de estos contagios es la invasión de su hábitat natural, según la cobertura de National Geographic en Español:
“Nuestra falta de respeto al mundo natural obligó a los animales a acercarse a las personas, lo que facilitó que un patógeno saltara de un animal a un ser humano”, asegura la experta.
Tal es el caso del virus del mono B, que podría prevenirse si los ecosistemas de los macacos no fueran invadidos por la actividad humana. Nuestro organismo no está preparado para defenderse contra muchos de los virus con los que otros animales lidian. De la misma manera, la ciencia todavía no tiene soluciones definitivas para contrarrestarlos con fármacos.
En esta entrevista, Goodall se refería al caso específico del COVID-19. Sin embargo, la condición es extensible a otros patógenos potenciales que habitan en el entorno natural, hoy invadido por la actividad industrial y la urbanización. Entre más cercanía exista entre nuestra especie y otros animales, advierte la primatóloga, tendremos que lidiar con más enfermedades zoonóticas.
Sigue leyendo:
Las vacunas chinas generan dudas tras rebrotes en países que las usaron ampliamente
Así fue la letal pandemia de coronavirus que afectó a la humanidad hace 20,000 años
¿Por qué no nos caemos de la cama al dormir? Todo tiene que ver con la conciencia de nuestro cuerpo…
Alguna vez te has preguntado, ¿cuánto tarda un cuerpo en descomponerse por completo? La respuesta la encuentras en estas líneas.…
La Antártida es el continente más frío, seco y alto del mundo, así como el desierto más grande del mundo.…
El nombre Kummakivi se traduce como "roca extraña". Los geólogos especulan que los glaciares llevaron la roca a su posición…
El sapo más grande del mundo pertenece a la especie sapo de caña (Rhinella marina). Entérate de más detalles acerca…
Las garras de los velocirraptores no eran un arma de muerte para sus presas, sino que tenían un propósito muy…