Durante los períodos de inactividad, el reloj interno de los tardígrados se detiene y vuelve a funcionar cuando el organismo se reactiva.
Resisten las condiciones más extremas de vida tanto dentro como fuera de nuestro planeta. Esta carta de presentación hace de los tardígrados (osos de agua) una de las especies más sorprendentes de la naturaleza. A ello hay que sumarle otra característica peculiar: los tardígrados pueden vivir congelados sin envejecer.
Schill explica en un comunicado que los tardígrados no mueren sino que caen en un sueño profundo.
Ralph Schill, profesor del Instituto de Biomateriales y Sistemas Biomoleculares de la Universidad de Stuttgart, es uno de los mayores expertos en tardígrados en el mundo. Sabe bien que en condiciones de calor extremo, los osos de agua pueden secarse sin poner en riesgo su vida. Cuando se congelan, también pueden vivir. Y no solo eso, sino que no envejecen. Como si se trata de una versión de la Bella Durmiente bajo una forma más exótica.
También lee: Cazando ositos de agua: así se estudia a los tardígrados en México
Qué ocurre dentro de los tardígrados para estar en ese estado de suspensión
“Durante los períodos de inactividad, el reloj interno se detiene y solo vuelve a funcionar una vez que el organismo se reactiva”, explica Schill. “Entonces, los tardígrados, que generalmente solo viven unos pocos meses sin períodos de descanso, pueden vivir muchos años o incluso décadas”.
A esto es a lo que Schill y su equipo llaman hipótesis de la Bella Durmiente.
Con el fin de demostrar lo anterior, Schill y su equipo congelaron a más de 500 tardígrados a -30 °C. Después los volvieron a descongelar, los contaron, los alimentaron y los congelaron nuevamente. Este proceso se repitió varias veces hasta que todos los animales murieron.
Por otro lado, los grupos de control se mantuvieron a temperatura ambiente constante. Sin tomar en cuenta el tiempo en estado congelado, la comparación de ambos grupos mostró una vida útil casi idéntica.
“Entonces, incluso en el hielo, los tardígrados detienen sus relojes internos como la Bella Durmiente”, concluye Schill.
Se conocen más de 1.000 especies de tardígrados, según el Sistema Integrado de Información Taxonómica (SIIT). Los osos de agua pertenecen al filo Ecdysozoa dentro del reino anima (los humanos pertenecen al filo Chordate: animales con médulas espinales).

De la Tierra al espacio
Cuando hablamos de que los tardígrados pueden vivir incluso en el espacio es por un hecho bastante curioso. El 11 de abril de 2019, la nave espacial israelí Beresheet se estrelló debido a un error informático cuando viajaba hacia la Luna.
Beresheet llevaba un cargamento de tardígrados junto con muestras de ADN humano. Cuando se estrelló, miles de tardígrados deshidratados se esparcieron sobre la superficie de la luna.
Puedes leer: Misterio resuelto: ¿sobrevivieron los tardígrados que viajaban en la nave israelí que se estrelló en la Luna?
“Creemos que la probabilidad de supervivencia de los tardígrados es extremadamente alta”, dijo en su momento Nova Spivack, empresario cofundador de la Fundación Misión Arca.
“Ahora estamos contaminando la Luna con pequeñas criaturas casi indestructibles”, afirmó Monica Grady, profesora de ciencias planetarias y espaciales.
“Los tardígrados pueden sobrevivir a presiones comparables a las creadas cuando los asteroides golpean la Tierra, por lo que un pequeño choque como este no es nada para ellos”, dijo a The Guardian Lukasz Kaczmarek, experto en tardígrados.
MÁS SOBRE MEDIO AMBIENTE EN MUY INTERESANTE:
Tras casi cien años extinto, planean volver a la vida al tigre de Tasmania
Por qué los científicos no han encontrado otras civilizaciones fuera de la Tierra (hasta ahora)
Sacrificios fuera de este planeta: los problemas éticos detrás del envío de animales al espacio