Así era la sexualidad en el Imperio Romano, una sociedad donde muchas prácticas eróticas se permitían, debido a su amplia mentalidad.
El Imperio Romano (27 a.C. – 476 d.C.) es uno de los más importantes e influyentes que han surgido en la historia de la humanidad. Además de sus hazañas militares, la peculiaridad de sus espectáculos de gladiadores, entre otros temas, los romanos se caracterizaron por concebir el sexo, el erotismo y las relaciones entre personas del mismo sexo de manera peculiar. Hagamos un viaje al pasado para descubrir cómo era la sexualidad en el Imperio Romano.
No existían las etiquetas sexuales
Los romanos tenían una mente bastante abierta en cuanto al sexo. Hombres y mujeres eran libres de tener relaciones homosexuales, aunque se les criticaba si estas relaciones eran con personas de menor estatus social (sirvientes, esclavos e incluso hombres libres pero extranjeros). A pesar de que las mujeres lo podían hacer, tenían que hacerlo con discreción si no querían ver su “honor manchado”.
La virginidad de los hombres era visto como algo malo
Llegados a la edad adulta, o cuando su cuerpo estuviera listo para ello, los hombres frecuentaban burdeles con el propósito de perder la virginidad. Ser virgen entre los hombres romanos era visto como algo negativo, casi deshonroso o vergonzoso. En ese sentido, los romanos eran bastante machistas, ya que la mujer sí estaba obligada a llegar virgen al matrimonio. La razón era que había que evitar que la mujer conociera el placer del sexo porque se consideraba que este conocimiento podía inducirla al adulterio.
TAMBIÉN PUEDES LEER: Así era el concepto de la sexualidad y los roles eróticos entre los vikingos

Existía la esclavitud sexual
La esclavitud en la Antigua Roma era algo común. En ese sentido, los esclavos también estaban obligados a satisfacer sexualmente a sus amos. Solo había ciertas reglas o costumbres: ni hombres ni mujeres podían ser penetrados por sus esclavos ni practicarles sexo oral; el placer solo podía proporcionarse de esclavo a amo y no al revés.
TAMBIÉN LEE: Shudo: así eran las prácticas homosexuales de los samuráis entre aprendiz y maestro

Las camareras también ofrecían servicios sexuales
En la Antigua Roma las tabernas eran muy frecuentadas no solo por la comida y la bebida que se podía adquirir, sino porque las camareras también ofrecían servicios sexuales. Éste era uno de los oficios considerados más indignos y generalmente quienes lo practicaban eran mujeres de muy bajo estatus social, como esclavas, libertas pobres o extranjeras.
Las prostitutas se destacaban por los colores de su vestimenta
Las trabajadora sexuales no eran bien vistas en la sociedad romana, así como los civiles que las frecuentaban. Las prostitutas se identificaban al teñirse el cabello de colores vivos, como azul y naranja. También se las podía reconocer por su ropa: mientras la típica mujer romana usaba una vestimenta muy recatada, las prostitutas usaban ropa ligera y que resaltara las formas del cuerpo.
Otro rasgo a destacar era que la prostitución era bastante económica, sobre todo porque eran las clases menos favorecidas las que más solicitaban estos servicios sexuales, aunque también existían hombres poderosos que gustaban de ella. Adicional a ello hay que decir que quienes la ejercían eran mujeres pobres o esclavas sin ningún tipo de esperanza de ascender en los escalones sociales.
TE PUEDE INTERESAR: Vigiles, las legendarias tropas que combatían incendios en la antigua Roma
Los romanos creaban imágenes o grafitis con escenas sexuales
Diversas excavaciones en la antigua ciudad de Pompeya, al sur de Italia, han encontrado mosaicos o grafitis con escenas sexuales en los antiguos lupanares, o burdeles, sitios donde se ofrecían servicios de prostitución. Estas imágenes indicaban o ilustraban lo que se podía hacer precisamente en los lupanares.
El antiguo prostíbulo se encuentra tapizado con las escenas esperadas en un burdel, es decir sexo explícito, sin censuras. De acuerdo con investigadores, el lugar era frecuentado por hombres de negocios ricos y políticos empoderados de aquella época.
También hay que destacar que en las villas y mansiones de las familias más poderosas de Pompeya se encuentran murales donde le rinden culto a los cuerpos y la sexualidad, algo que ya vimos era corriente en el arte romano.
TAMBIÉN LEE:
Mosaico romano del siglo III es desenterrado en viñedo italiano
El busto romano de casi 2 mil años de antigüedad que fue vendido en una tienda de segunda mano
Excremento fosilizado revela la dieta de los antiguos romanos