El cadáver pertenece a un monje chino que vivió en el siglo XI o XII
En diciembre pasado, científicos del Meander Medisch Centrum (Holanda) se les ocurrió realizar una tomografía computarizada a una estatua de Buda de casi 1,000 años de antigüedad que se exhibía en el Museo de Drenthe y se llevaron una gran sorpesa: ¡descubrieron una momia dentro de la escultura, además de pequeños pedazos de papel con antiguos caracteres chinos en el lugar donde se hallaban los órganos!
Según los expertos, los restos son de un maestro budista llamado Liuquan que vivió entre los siglos XI y XII. Los científicos tomaron muestras del esqueleto para analizar su ADN, y esperan publicar los resultados muy pronto. Actualmente la estatua se exhibe en un museo de Budapest (Hungría).
Después de esto nos preguntamos: ¿cuántas estatuas de Buda antiguas esconderán momias? (24/02/15)
(Fotos: Meander Medisch Centrum)
