Sepultando a cerca de 200 trabajadores de una presa, un pedazo de glaciar se desprendió de los Himalayas al norte de India en avalancha.
En las faldas del Himalaya indio, una presa hidroeléctrica trabaja en el norte de India desde hace un par de décadas. En Uttarakhand, las heladas de invierno recubren los picos montañosos de una manta espesa de hielo. Durante los primeros meses del año, una alerta constante de avalancha se activa en la población. El peligro está latente. El domingo, sin embargo, se desató la catástrofe.
Como efecto dominó

Un glaciar considerable se desprendió del Himalaya, causando inundaciones importantes que obligaron a evacuar a los trabajadores y habitantes de pueblos circundantes. Con la fuerza de la avalancha, se estima que unas 200 personas pudieron haber perdido la vida tras ser sepultadas.
Aunque el número real todavía no se confirma, Om Prakash, el secretario jefe del Gobierno de Uttarakhand, anunció que supera el centenar de afectados directamente en la zona donde se produjo el incidente. Tras el desprendimiento de los pedazos de hielo, la presa se vio gravemente afectada, como un efecto dominó.
Con ésta, un paredón de polvo, piedras y agua se precipitó por el valle del río Dhauli Ganga, a unos 500 kilómetros al norte de Nueva Delhi. Diversos lugareños pensaron que ellos mismos serían arrastrados por la corriente helada.
Esfuerzos de rescate en activo

A raíz del accidente natural, un equipo de rescatistas han trabajado desde el domingo para salvar a los sobrevivientes. Aunque algunos restos han sido exhumados en el lugar de la catástrofe, algunos casos exitosos han salido con vida.
Las autoridades locales han evacuado a más poblaciones más para contener el agua desbordada del Río Alakananda. Con respecto a la situación, el primer ministro, Narendra Modi, dijo que estaba siguiendo de cerca la situación, con ayuda de la fuerza aérea de la India como principal apoyo.