En muchos momentos importantes de nuestras vidas aparece la incógnita de ¿cómo elegir algo? Ya sea en tu comida, un destino o hasta en el amor.
En muchos momentos importantes de nuestras vidas aparece la incógnita de ¿cómo elegir algo? Ya sea en tu comida, un destino o hasta en el amor.
Y en realidad es una tarea más fácil para algunas personas que para otros. La psicología generalmente divide a las personas en dos categorías diferentes sobre la base de su estilo de toma de decisiones. Por un lado, están los "satisfechos", que dejan de reflexionar sobre sus opciones tan pronto como encuentran una que cumpla con todos los criterios necesarios. Y por otro, hay "maximizadores", que repasan todas las posibilidades varias veces, hasta que están absolutamente convencidos que han elegido el mejor de los mejores.
En general, los satisfechos tienden a ser más felices con sus opciones que los maximizadores, ya sea que la decisión en cuestión sea algo tan trivial como una orden de almuerzo o que altere la vida como un salto de carrera, porque no pierden tiempo pensando en las opciones que desecharon a lo largo del camino. Pero de acuerdo con un estudio publicado en la revista Personality and Social Psychology Bulletin, así no termina la historia.