La polémica alrededor de los endulcorantes siempre ha existido pero, te sorprenderás al saber que te pueden salvar de padecer algunas enfermedades.
El origen de los sustitutos de azúcar se remonta a 1879, cuando el químico ruso Constantin Fahlberg descubrió por casualidad la sacarina: notó que la corteza del pan que acababa de comer estaba demasiado dulce, entonces tomó una muestra, la llevó a su laboratorio e hizo varios experimentos hasta comprobar que tal dulzura proviene de una reacción química que podía replicar.
Al darse cuenta de que podía funcionar como sustituto de azúcar y que los costos de producción eran bajos, se apresuró a patentarla y de inmediato comenzó a vender la sacarina en polvo y en pastillas.
En 1937 llegó el ciclamato y en los 60?s, el aspartamo, el Ace-K, sucralosa y el neotame. Con ellos las múltiples marcas que se encargaron de comercializarlos y de incluirlo en productos bajos en calorías. Pero, ¿cuál es su relevancia en la salud? De acuerdo con la Asociación Americana del Corazón, miles de muertes causadas por cáncer, diabetes tipo 2 y problemas del corazón, están directamente relacionadas a las bebidas o alimentos ricos en azúcar. Por esta razón, estos sustitutos son considerados como una excelente alternativa al azúcar común pues, tienen un valor calórico mucho menor.
A pesar de sus beneficios, ha habido mucha polémica y desconfianza ante estos productos desde que surgieron. Sin embargo, existen varios estudios e instituciones, que descartan que sean dañinos para la salud.
Uno de ellos fue publicado por la Universidad de Oxford, y afirma que no presentan efectos secundarios en el organismo e incluso, pueden ser ingeridos por pacientes con diabetes, ya que han sido probados por sistemas de salud. También afirma que estos edulcorantes deben consumirse dentro de una dieta balanceada pues, a pesar de no tener valor calórico, son 600 veces más dulces que el azúcar común, por lo que se recomienda consumirse en una menor medida. La revista de la Universidad llamada Nutrition Reviews, detalla que estos edulcorantes se eliminan del organismo completamente y en poco tiempo, por esta razón no deberían ser considerados como un factor de riesgo.
Otro organismo que ha descartado su daño a la salud es El Comité Científico y los ponentes de la Serie Científica Latinoamericana pues, niegan que exista evidencia alguna de que los ENCs (Edulcorantes No Calóricos) favorezcan el desarrollo de algunas enfermedades como cáncer o problemas neurológicos. Afirman que su consumo es apto en niños a partir de los 12 meses e incluso en mujeres embarazadas, si su dieta así lo requiere.
Teniendo en cuenta el daño que puede ocasionar el consumo en exceso del azúcar a la salud, los sustitutos de azúcar surgen como una excelente alternativa alimenticia, que si se incluye a una dieta balanceada, pueden reducir en gran medida el riesgo de padecer diabetes u otras enfermedades.