La poblaciones de pingüino emperador en toda la Antártida disminuirán mucho más de un 50% a finales del siglo XXI, a causa del cambio climático
Las poblaciones de pingüino emperador sufrirán graves declives al finalizar el siglo debido al acelerado cambio climático, de acuerdo con un equipo internacional de investigadores. Debido a su situación crítica, el icónico animal merece ser considerado en peligro de extinción y se deben realizar acciones drásticas para su conservación.
El emperador es el más grande de todos los pingüinos (Aptenodytes forsteri), mide aproximadamente 115cm de altura y pesa cerca de 40kg. Endémico de la Antártida, depende enormemente del hielo marino para su subsistencia, por lo que es extremadamente sensible a los cambios en su concentración. Actualmente, la especie está bajo consideración para su inclusión en la Ley de Especies en Peligro de Extinción de Estados Unidos. Los criterios para su clasificación se basan en la dinámica de la población mundial.
El nuevo análisis de la población de pingüinos emperador en todo el continente incorpora los declives actuales de la concentración del hielo marino así como proyecciones futuras, y determina que todas las colonias disminuirán mucho más de un 50% a finales del siglo XXI, a causa del cambio climático.
Al ritmo actual en que se reduce el hielo marino, dos terceras partes de la población mundial de pingüinos emperador desaparecerá para el 2100. Ninguna de las colonias, incluso las más al sur, proporcionarán un refugio viable en el siglo XXI. No obstante, los esfuerzos conservacionistas deberán enfocarse en el Mar de Ross, ya que será el último lugar impactado por el cambio climático.
La bióloga Stephanie Jenouvrier, de la Institución Oceanográfica Woods Hole (WHOI), y sus colegas estudiaron intensivamente durante 50 años la colonia de pingüinos emperador en Terre Adélie, en el este de la Antártida. Cada año, recolectaron información acerca de la taza de crecimiento y descenso de la población, los patrones de cría y de apareamiento. En base a sus observaciones, concluyen que la especie debe considerarse en peligro de extinción y puede actuar como un ejemplo emblemático de un nuevo paradigma de conservación mundial de las especies amenazadas por el futuro cambio climático.
Los resultados de la investigación han sido publicados en Nature Climate Change.