Estudio con ratones revela que reduce los efectos de comportamiento por el consumo de alcohol
Una nuevo estudio de la Universidad de Adelaide, en Australia, sugiere que el bloqueo de un receptor específico del sistema inmunitario en el cerebro Toll-like receptor 4, reduce las respuestas conductuales por el consumo de alcohol, tales como la dificultad para controlar los músculos implicados en caminar y hablar; es decir, los síntomas de la embriaguez.
En la investigación, publicada en la última edición del British Journal of Pharmacology, los científicos dieron alcohol a ratones de laboratorio para estudiar el efecto del bloqueo de los receptores tipo Toll-like, un elemento del sistema inmunitario, en los cambios de comportamiento inducidos por la sustancia. Para ello utilizaron fármacos que bloquean estos receptores. También hicieron la prueba con ratones que habían sido alterados genéticamente para que carecieran de las funciones de los receptores seleccionados.
Los resultados mostraron que el bloqueo de esta parte del sistema inmunitario, ya sea con un fármaco o de manera genética, reduce la respuesta al alcohol.
Aunque los investigadores conocen bien el impacto del alcohol sobre las células nerviosas, en el estudio tuvieron además en cuenta que el alcohol provoca cambios rápidos en el sistema inmunitario del cerebro. De hecho, la respuesta inmunitaria es la ‘responsable’ de las alteraciones motrices y de comportamiento en las personas ebrias (el alcohol nos afecta porque genera una respuesta inmunitaria y neuronal).
La investigación se llevó a cabo en ratones, sin embargo el doctor Mark Hutchinson, de la Escuela Universitaria de Ciencias Médicas, quien dirigió el estudio, cree que tratamientos similares también podrían funcionar en los seres humanos. Los medicamentos dirigidos al Toll-like receptor 4 pueden resultar benéficos en el tratamiento de la dependencia al alcohol y la sobredosis aguda. A su vez, una mejor comprensión de los efectos del alcohol podría ayudar a detectar a las personas que corren un mayor riesgo de sufrir deterioros cerebrales por el alcoholismo.